Joseph Goebbels

¿Muñecos «antisemitas»? ¡Ahí va, y yo que se los iba a pedir a los Reyes!

Göring de 3R: Uno de los muñecos controvertidos.Göring de 3R: Uno de los muñecos controvertidos.

Bueno, en realidad, no, pero más que nada porque, más que afición por los muñecos articulados de tipo militar («action figures») a escala 1:6 (12″), lo que tenía era predilección en mi infancia y juventud por los soldaditos y maquetas a escala 1:32 ó 1:35. Además, empiezo a peinar canas y mi economía no está precisamente como para dedicarme al coleccionismo militar, pero esta noticia absurda me ha tentado.

El asunto, tal como lo interpreto, es como sigue: una señora, Christine Delsirié, esposa del coronel de la Gendarmería francesa Jean-Christophe Delsirié, tiene un negocio honrado de venta por internet de figuras y muñecos de 12″ llamado Figurines 12 Pouces, cuya sede mercantil —como muchas actividades de autónomos— está radicada en su domicilio particular. El problema radica en que en el catálogo se encontraban (ya no) reproducciones del fabricante 3R —especializado en personajes del Eje— de Goebbels, Göring (ambos de gran fidelidad), Dönitz (regulín, debe de ser de los primeros) y Hitler (muy poco conseguido: el uniforme es el de la época de putsch de Múnich, y no se parece a él en ningún momento de su vida, salvo en el bigote y en la expresión de loco-endemoniado), y que el domicilio particular está ubicado en la casa-cuartel de la Gendarmería en Dinéault (Finisterre, Francia).

Instrumentum regni

Imagen de javcus


¿Les sorprende ver el retrato de Hitler como califa islámico? Supongo que no hace falta decir que se trata de un montaje, realizado con un gracioso enturbantizador web y algunos retoques. Lo que sí puede que les asombre es su pensamiento sobre la religión, la Iglesia y la filosofía de partido, tal como cuenta Albert Speer en el capítulo «Obersalzberg» de sus Memorias. Y es que según se desprende de los diálogos de Hitler, era contrario a la espiritualidad pagana de las SS de Himmler y a la imposición de una religión de partido en sustitución del cristianismo, aunque no por motivos religiosos, sino políticos. Uno de los motivos de su desaprobación era el «misticismo» de la nueva religión, algo que consideraba que ya estaba felizmente superado y que no debía reaparecer; no es de extrañar esta aversión, puesto que para Hitler la utilidad de la religión era puramente instrumental, un mero instrumentum regni, un elemento de gobierno necesario para dar cohesión a un pueblo: en esto coincide con Rousseau y otros filósofos.

La SS o Seguridad Social progresante, o cómo darle «matarile» con talante

Imagen de javcus


«Vamos, progres... ¡Alegradme el día!»«Vamos, progres... ¡Alegradme el día!»

La imagen de la derecha es un motivo para una camiseta, de la época de las últimas elecciones presidenciales de EE. UU. Parece algo exageradillo y violentillo, ¿no? Pues al paso que va el mundo, y quiénes lo dirigen, me temo que pronto va a ser que no, porque parecen empeñados en liquidarnos a unos cuantos, aunque eso sí: siempre por nuestro bien y el de la sociedad. Comentaba con sorna y acierto un blogger en «Hay prisa por matar»:

«Qué progresista y adelantado a su época fue ese gran filántropo de la humanidad llamado Adolf Hitler, y su doctor Brandt, promotor del plan de eutanasia terapéutica.

»Qué visionarios los nazis, que a pesar de haber utilizado después sus métodos de exterminio con una minoría racial (en una lamentable desviación de su programa original), al principio los usaron con quienes corresponde: minusválidos, personas con síndrome de Down, ancianos.

»Un lema sublime para estos gobiernos progresistas: “Una vida que no merece ser vivida”. Lo inventó ese otro gran filántropo, Joseph Goebbels».

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