Ha muerto el pulpo Paul... siempre te recordaremos

R. I. P.

Paul, pulpo pitoniso
(enero 2008- octubre 2010)

Todos los españoles,
y todos los futboleros
del mundo mundial,
nunca te olvidaremos.

Con gran pesar y congoja me he enterado de que ha muerto el famosísimo pulpo Paul, el pulpo pitoniso futbolero, el que vaticinó —y acertó— las victorias de la selección española en el Mundial de Sudáfrica 2010, incluido el glorioso partido de la final contra Holanda, que en principio no tenía por qué acertarlo, puesto que siempre fue oráculo de los resultados de los partidos de la selección alemana.

Ha muerto, sin embargo, de viejo, casi tres años tenía, y su breve vida —normal para un pulpo común (Octopus vulgaris)— se puede decir que ha sido muy televisiva y fulgurante, cual rutilante estrella mediática internacional.

Ésta es su breve —aunque intensa— biografía:

Nace en enero de 2008 en el océano Atlántico, en las costas de Dorset (Reino Unido) y vivió sus primeros meses en un acuario británico. Posteriormente fue vendido al acuario de Oberhausen, donde vivió una vida de estrella televisiva cual «Rappel» zoológico, primero como vaticinador de los resultados deportivos de la selección alemana en el Campeonato de Europa de 2008 y, por último, del Mundial de Sudáfrica 2010. Sólo ha fallado una vez en sus pronósticos, en el resultado de la final de la Eurocopa, que se la llevó España. En este último Mundial, empresarios gallegos intentaron comprarlo por 30.000 euros, pero el acuario no quiso venderlo (quizá no se fiaban de que acabara a la gallega). Últimamente llevaba varios días sin apenas comer y moverse, y el pasado lunes llegó su final. Los trabajadores y directivos del recinto aseguraron estar «muy afectados» por la noticia, ya que Paul era el principal reclamo de estas instalaciones. Se tiene pensado dedicarle un monumento.

Como pueden ver, ha sido como una especie de Belén Esteban del medio marino, pero con muchísimo más mérito y con honorarios más económicos: un mejillón por pase fotográfico y televisivo. Descanse en paz.