Bye, bye, Technorati!

Imagen de javcus


¿Se leyeron en su momento todo lo que escribí en «Serendipity y Technorati»? Pues tírenlo a la basura, porque ya no sirve para nada, puesto que hace más de un mes (hacia el 14 de octubre) Technorati cambió completamente; ya no sé qué demonios es: ¿un agregador raro de noticias, quizá? ¿Un blog de blogs? ¿Un promocionador de blogs en lengua inglesa? ¿Un rastreador privado de análisis comercial y/o político de la blogosfera? Ni idea. Lo que sí sé es que en la práctica ya no es un buscador: ni siquiera está la opción de búsqueda por palabras clave, que era muy útil. Como ha pasado más de un mes sin que se haya solucionado ninguno de los «problemas» (que me temo que son cambios en la política de empresa del nuevo «buscador») y les hice propaganda gratuita, me creo en la obligación de denunciar el estado actual de las cosas.

Por lo pronto, los seguidores de este blog podrán observar que han desaparecido todas las utilidades relacionadas con Technorati, y no es para menos, porque me niego a que se me tome el pelo ni un segundo más. Ya no es un problema de falta de calidad de servicio, como pasaba anteriormente —comprensible y, en parte, disculpable, puesto que había una migración masiva de servidores, aunque en muchas empresas el asunto exigiría que rodara alguna cabeza— sino simplemente de que se está intentando dar gato por liebre con el nuevo Technorati.

Por lo pronto, ya no hace falta hacer ping: parece a priori una buena noticia, pero en la práctica significa que indexan el blog de uno si así lo tienen a bien: un blogger tiene una teoría de cómo funcionaría actualmente, y las consecuencias que tiene; por lo tanto, también el índice de autoridad ha cambiado, tanto en el rango como en el período de valoración. Además, se tienen en cuenta los artículos sólo si están en inglés, el directorio de blogs favoritos ha desaparecido —y los datos personales que se tenían guardados, también—, las referencias a las reacciones de los propios y el índice por palabras clave, etc., etc., etc. Los cambios han sido tan profundos que han conseguido… que ya no sirva para nada. Para colmo, las pocas promesas de reaparición de algunos servicios (se supone que la nueva versión de Technorati está en fase beta) se retrasan ad kalendas græcas.

Los que hayan trabajado anteriormente con Technorati pueden observar lo paupérrimo del interfaz actual. Hasta la imagen de los blogs propios es incorrecta: coge la de la página raíz, problema cuya solución prometieron ya hace un mes.Los que hayan trabajado anteriormente con Technorati pueden observar lo paupérrimo del interfaz actual. Hasta la imagen de los blogs propios es incorrecta: coge la de la página raíz, problema cuya solución prometieron ya hace un mes.

Buceen un poco por las páginas del portal y verán que en ellas se contienen comentarios muy airados, sobre todo de articulistas antaño muy bien colocados en índice de autoridad (algunos de más de 300) y actualmente desaparecidos con el índice «1» sobre cien, que son legión. Muchos de ellos escriben en otra lengua que no es el inglés (de Francia, Alemania, Suiza…), y el hecho de que Technorati se restrinja a esta lengua es una política empresarial que no acabo de entender: ¿es debido a los problemas que tenían con el manejo de caracteres que no fueran ASCII? ¿Quizás de su incompetencia en la gestión de caracteres acentuados y orientales? ¿Les fastidiaba que varias palabras clave en la cima del ranking estuvieran en chino o japonés? Que es una política empresarial no me cabe duda, puesto que uno de los motivos enumerados por los que rechazaron la participación del blog en su programa Technorati Media — Engage era:

«Currently we are only accepting sites that are written in English. This may change in the future, but of the time being it is a requirement.»

En fin, el suicidio empresarial no es nada nuevo que no se haya visto nunca. Y ya que parece que sólo entienden o quieren entender el inglés, para que no quepa duda cuál es mi postura sobre sus nuevos servicios, aquí les dejo por escrito:

Bye, bye, Technorati!