Natividad de María. Profecía sobre Cuba

La Virgen del Pino, preparada para su bajada de 2010.La Virgen del Pino, preparada para su bajada de 2010.

Aunque la Sma. Virgen María en varias revelaciones privadas contemporáneas, quizá dando respuesta a la costumbre relativamente reciente de celebrar el día de nacimiento, insiste en que el día de su cumpleaños es el 5 de agosto —aunque no le importa que se celebre en otro día—, y que cumplió 2000 tacos (¡casi nada!) en 1984, hoy se celebra la Festividad de la Natividad de María. Además, es el día genérico de celebración de muchas de sus advocaciones, por lo que es normal que en este día muchos pueblos estén de fiesta, y más en una tierra tan mariana como la nuestra.

La Virgen del Pino, patrona de la diócesis de Canarias.

En particular, es la festividad de la Virgen del Pino, la patrona de mi diócesis de Canarias (Canariense-Rubicense), (¡felicidades, Pinitos!) a la que se le cantaba el Virolay, el himno de la Virgen de Montserrat, pero en castellano y con alguna adaptación. Aunque actualmente no se canta, a mi madre, que es de Las Palmas, sí se lo enseñaron en el colegio —a pesar de que siempre le sorprendió que en la letra se dijera:«morena de la sierra», puesto que ni la imagen es morena ni Teror está en una sierra— hasta que lo comprendió al oír el Virolai en Montserrat… y decir: «¡si ése es el himno de la Virgen del Pino!».

S. Antonio M.ª Claret, apóstol y copatrono.

La explicación es sencilla: esta antigua adopción de himno tiene su origen en S. Antonio María Claret, gran apóstol y conversor de almas, que hizo tanto bien en los quince meses en que estuvo en las islas (marzo 1848-mayo 1849), que fue nombrado copatrono de la diócesis. Los canarios lo estimaban muchísimo, hasta el punto de tener que predicar en los campos y plazas, y la gente agolparse hasta en tejados y tablados, y el sentimiento era mutuo:

«Estos canarios me tienen robado el corazón… será para mí muy sensible el día en que los tendré que dejar para ir a misionar a otros lugares, según mi ministerio»

(Carta al obispo de Vic, 27 Sept. 1848).

Arzobispo de Cuba (1851-1857).

S. Antonio M.ª ClaretS. Antonio M.ª Claret

Aunque Canarias y Cuba siempre han tenido unos vínculos bastante estrechos, hasta el punto de que a los canarios se los conoce también como «los isleños» aun siéndolo también los cubanos, y que en el léxico canario se encuentran cubanismos prominentes como la palabra guagua —cuya etimología más probable, por cierto, es que deriva de «Wa. & Wa. Co. Inc.» (Washington, Walton, and Company Incorporated), la marca de los primeros autobuses exportados a la isla—, ésta no fue la razón por la que, dos años después y a los 42 años de edad —muy joven; algo ya le vieron— al Padre Claret lo elevaran a la dignidad arzobispal de Santiago de Cuba. Allí abogó por la libertad de los esclavos y la honra del pueblo cubano, por lo que causó las iras de esclavistas y negreros así como de los norteamericanos que codiciaban la isla. Predicó y se pateó toda la isla, a pie o a caballo (como siempre había hecho), ayudó a mucha gente y sufrió también varios atentados.

La profecía sobre Cuba.

En el libro Los Profetas de la Piel de Toro [1] se recoge en la pág. 188 una profecía de aquella época sobre Cuba que se le atribuye, y que también circula con variantes por la Red:

«A esta Sierra Maestra vendrá un joven de la ciudad, pasará un tiempo cometiendo hechos muy lejanos a los mandamientos de Cristo. Habrá inquietud, desolación y sangre. Vestirá un uniforme no tradicional que nadie ha visto en este país y muchos de sus seguidores llevarán rosarios y crucifijos colgados al cuello, imágenes de muchos santos junto a armas y municiones.

»Este joven bajará de la sierra con muchas barbas fumando de vez en cuando un puro. Será recibido con fervor por el pueblo cubano al cual engañará y dividirá, dejándolo sumido en la angustia con gran dolor y sangre. La república será entregada a un hombre que viene muy lejos hablando una lengua que no es romance. Con la riqueza de la isla de Cuba entregará la soberanía y la independencia por la que hoy se lucha, todos los cubanos quedarán presos en el sistema maléfico. El joven gobernará cerca de cuatro décadas. Habrá sangre, mucha sangre y un país devastado.

»Cuando se cumpla este tiempo el joven se hará viejo, caerá muerto, el cielo se tornará limpio y azul sin la oscuridad que ahora veo y me rodea. Se levantarán columnas de polvo y una vez más la sangre anegará el suelo por pocos días. Una vez esto acabado volverá la paz y la unión entre los cubanos. Habrá un gran movimiento de barcos en las aguas que, de lejos, las grandes bahías y puertos parecerán ciudades enclavadas en el mar. Finalmente, Cuba alcanzará un puesto de honor entre las naciones.»

Según la tradición, el Padre Claret, ya arzobispo, estaba recorriendo las zonas montañosas de Santiago cuando se le presentó la Virgen de la Caridad del Cobre para predecirle el futuro de Cuba, profecía que luego transmitió a sus feligreses y miembros de su congregación. También existen algunas variantes de la profecía.

Aunque es de justicia mencionar que también alguien dice que no consta su existencia, ni en los archivos de los Misioneros Claretianos, ni en los archivos del Arzobispado de Santiago de Cuba, hay quien detalla su origen:

«Se trata de una visión que quedó manuscrita perteneciente al siglo pasado. En su época, muchos no le hicieron caso por lo inverosímil. […] Hoy muchos se han dado cuenta que estas predicciones que estuvieron sepultadas en los subterráneos de la Catedral de Santiago de Cuba se han cumplido. […] Pocos conocen de estas predicciones que hoy en dia circulan secretamente por Cuba después que alguien las sustrajo de los bajos de la Basílica, donde también se dice que están enterrados muchos de los primeros colonizadores de la Isla. […] Sus predicciones, sin embargo están ocultas fuera de la Catedral para que el régimen de La Habana no las destruya. […] En el año 1988 la Comisión de Historia de la provincia de Santiago de Cuba comenzó a realizar excavaciones en las criptas de la Catedral de Santiago de Cuba, según ellos para verificar si los restos de Diego Velázquez se encontraban enterrados allí. ¡Que ilusos! Yo a instancias de nuestro Arzobispo Pedro Meurice Estiu estaba haciendo la limpieza de la Catedral y recuerdo la cantidad de tierra y polvo que tenia que recoger todos los días producto de estas excavaciones y me decía por dentro: Sigan buscando, que no las van a encontrar. Gracias a Dios las profecías ya estaban a buen recaudo. Cosas de mi Cuba.»

Por lo que cuenta, se ve que se ha corrido por la Isla como samizdat. Algo bueno aprendieron, pues, de la URSS.

Ya para concluir, como también se celebra hoy la Festividad de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, aprovecho para felicitar al blogger cubano de InfoCatólica, Juanjo Romero, que le hace ilusión.


Referencias