Gane quien gane... nosotros perdemos

El Congreso de los Diputados: Gane quien gane... nosotros perdemos.El Congreso de los Diputados: Gane quien gane... nosotros perdemos.

Hoy ha aparecido una noticia que, francamente, me ha tocado mucho las narices. Resulta que Mariano Rajoy ha ido a dar el abrazo a Santiago, se ha hecho la foto y encima ha soltado un discursito que, en abstracto, no está del todo mal, pero dados los precedentes públicos y notorios de apoyo de su partido de políticas abortistas y de ingeniería social —en la práctica y de tapadillo para no parecer «carcas», lo que es una felonía—, tiene toda la pinta de ser un ejemplo más de hipocresía rastrera para arañar unos cuantos votos de los sectores católicos despistados; en resumen: que es el PPSOE. Antes de nada, he de entonar también un mea culpa:

Yo confieso ante Dios todopoderoso
y ante vosotros hermanos
que seguramente he pecado al votar al PP
pensando que sólo era un mal menor,
que me arrepiento profundamente,
y que sólo me plantearé votarles de nuevo
cuando muchos de ellos, sobre todo los progres,
que para colmo son los que ahora mandan más,
o sean expulsados o hagan un auto de fe
(que me temo será cuando las ranas críen pelo).

En fin; piensen lo que quieran, ya me he desahogado, pero cuando me persuadí que tanto el PSOE como el PP son las dos caras de la misma realidad, una que avanza en la revolución y la otra que la conserva (y así ha sido el bipartidismo desde el s. XIX, como denunció Donoso Cortés), me propuse modificar un cartel cinematográfico de una película de terror sideral con un lema oportunísimo y atinadísimo: «Gane quien gane… nosotros perdemos». El feto viene a cuento porque en principio la imagen iba a ilustrar un artículo que ponía a parir al PP por su doblez ante el aborto y la ingeniería social, pero me entró la depre y lo dejé correr; sin embargo, cuando vi el abrazo del oso de Rajoy a Santiago, la santa indignación me ha llevado a buscarla y colgarla, y permito a quien quiera que la emplee.

Zapateralien vs. Rajoypredator: ¡el parecido físico es asombroso!Zapateralien vs. Rajoypredator:
¡el parecido físico es asombroso!

Los que hayan visto la película Alien vs. Predator (o algunas de las que deriva) sabrán que de Alien no se puede esperar más que el exterminio de la humanidad. Aparte de ser un bicho realmente repulsivo, completamente irracional, taimado y hábil en la emboscada y ciertamente letal, lo único que busca es devorar a diestro y siniestro y reproducirse parasitando a sus víctimas. Imposible el diálogo: va a piñón fijo. ¡Vaya!, dirán: igualito que ZParo y sus secuaces, hasta en la «sonrisa» que pone cuando se la clava a uno.

En cambio Predator, aunque también más feo que el culo de una mona, es inteligente, emplea tecnología avanzada, y en el fondo está desarrollando su afición: la caza mayor, que debería escribirse con mayúsculas porque es la mayor de todas, la del Hombre. O sea, es un deportista a la caza de trofeos —bastante implacable, eso sí— y no cuesta mucho imaginarlo dedicándose a otras actividades cuando retorna a su planeta en su platillo, quizá las principales, como cuidar a sus retoños —aunque no se sabe si es sexuado o hermafrodita—, dedicarse a la jardinería o simplemente fumarse un puro. Hasta es posible que si se le sienta a la mesa sepa usar correctamente los cubiertos y la servilleta y sepa sostener una conversación amena. En resumen: igualico que Marianín, hasta en la cara de pasmao, que no tiene necesidad de la Política para sobrevivir, puesto que en cualquier momento puede recuperar la plaza en el Registro de la Propiedad, que actualmente tiene en excedencia.

¿Un gran comediante?: Rajoy dando el abrazo del oso a Santiago.¿Un gran comediante?: Rajoy dando el abrazo del oso a Santiago.

Y aquí está el quid de la cuestión: ¿quién es realmente más inmoral, Zapatero o Rajoy? De Zapatero ya sabemos que, aparte de ser malo, es un fanático progre de tomo y lomo, y se le ha visto el plumero desde el principio y no lo disimula. Pero ¿Rajoy? Ahora se la da de católico, pero la estrategia del partido no sólo no lo es, sino que su historia reciente, y para colmo cuando disponía de mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados (2001), apunta en la dirección contraria. Eso sin contar lo que ocurre en sus taifas. (Actualización 2010-10-24: Obras son amores, y no buenas razones: Vean al auténtico PP ante el aborto)

Encima le reprocha al Zejas «el “olvido” del Gobierno central para con el Xacobeo 2010, tanto a nivel de “ayudas, de promoción y de presencias” físicas de sus miembros». Pues lo que debería hacer es agradecérselo, para que no acabe el Año Santo Compostelano como el Rocío en la época de Felipe González. Claro está que me da en la nariz que para él el Jubileo no deja de ser más que una muestra de folclore turístico, y que en realidad se refiere no tanto al Año Santo Compostelano 2010, sino al Xacobeo 2010®, el tinglado turístico-comercial que, si mal no recuerdo, salió de las meninges de Fraga. Visiten la página y verán que de lo que es importante, el motivo espiritual y cristiano, no hay prácticamente nada; lo más próximo, esto: «Compostela y Europa. La historia de Diego Gelmírez».

En fin, que lo primero que me vino a la mente al ver el abrazo es la anécdota que me contó mi abuelo sobre el que fue capitán general de Galicia, Mizzian, que se ve que fue la rechifla general que tuviera que dar el abrazo a Santiago Matamoros cuando ocupó el cargo, hasta el punto que se decía: «Franco ya nos ha dado el moro; ¡a ver cuándo nos da el oro!». Con la que está cayendo, ahora se debería decir mejor: «el PSOE nos ha dado al moro; ¡a ver si no nos quita el oro!». Mejor que no, y para eso, lean el Himno a Santiago Apóstol.