Chino en Linux con scim (skim)

Skim en acción en una ktermSkim en acción en una kterm

¡Vaya! Parece que alguien, la columnista de infoCatólica M.ª Lourdes Quinn, encuentra interesante el artículo «Árabe en linux con scim (skim)» hasta el punto de citarlo en su excelente blog-columna Sarmientos de la Vid. Bueno… como resulta que scim (skim para KDE) se empleó de hecho inicialmente para gestionar métodos de entrada en lenguas de Extremo Oriente, en particular japonés, chino y coreano, para ser ampliado posteriormente a sistemas de escritura «exóticos» y no cubiertos en su momento por la Informática (en particular, el ge’ez o escritura etiópica y el silabario chéroqui), creo que vale la pena escribir un poco más sobre él.

Fig 1.: Ventana flotante de skim.Fig 1.: Ventana flotante de skim.

De hecho, como es de origen chino, me preguntó si se podía escribir en esta lengua y le contesté que sí; como deduzco de su artículo que emplea MacOSX, existe una versión para este SO (no lo he probado: odio los iMac), aunque le recomiendo que vaya con pies de plomo y se lea bien la documentación. Incluso parece que existe una versión para Windows, por si hay alguien interesado, porque la mayoría de programas de este estilo son comerciales o requiere una versión del OS para lenguas orientales.

Fig. 2a: Aspecto del panel KDE con el icono de skim en modo «teclado inglés»; es el que tiene el aspecto de teclado.Fig. 2a: Aspecto del panel KDE con el icono de skim en modo «teclado inglés»; es el que tiene el aspecto de teclado.
Fig. 2b: Aspecto del panel KDE con el icono de skim en modo de entrada Smart Pinyin; ha cambiado al carácter 智.Fig. 2b: Aspecto del panel KDE con el icono de skim en modo de entrada Smart Pinyin; ha cambiado al carácter 智.
Fig. 3a: Configuración de la fuente a emplear en el panel de selección.Fig. 3a: Configuración de la fuente a emplear en el panel de selección.
Fig. 3b: Panel de configuración del método de entrada Smart Pinyin.Fig. 3b: Panel de configuración del método de entrada Smart Pinyin.

Entrando ya en materia, verán que la mayoría de distribuciones de Linux ya lo incluyen, en particular OpenSuSE, que es la que empleo desde hace años. De hecho, la popularidad de ésta en Extremo Oriente se debe en gran parte a que hasta hace relativamente poco era la única que cuidaba y ofrecía un soporte multilenguaje robusto y versátil, hasta el punto de ser de las primeras de emplear por defecto Unicode. Quizá se deba a que, al ser originariamente alemana (ahora pertenece a Novell) los desarrolladores tuvieron que lidiar desde el principio con el caos que existía entre los distintos juegos de caracteres empleados en Europa y la compatibilidad simultánea entre ellos (no son raros los documentos bilingües en Europa).

Para emplear este sistema, aparte de instalarlo, claro está —busquen los paquetes que contengan scim (o skim, si emplean KDE; no instalen entonces la versión GTK, que interfiere, sino la Qt) y «chinese»—, instalen las fuentes bitmap, TTF, Adobe y/u OpenFont para chino y unicode que encuentren, porque normalmente las que se instalan por defecto ofrecen un subconjunto de los glifos de los ideogramas, apto sólo para japonés. Una fuente todoterreno que funciona muy bien para cualquier aplicación es la Arial Unicode MS, que venía antes con Windows y ahora cuesta un poco de encontrar. Típicas y de empleo extendido son las de Arphic, que vienen tanto en la codificación GB (simplificados, de empleo en la China continental) como Big5 (tradicionales, Taiwan, Hong Kong, Macao y ultramar), que seguramente se encuentran en su distribución en los paquetes ttf-arphic-bkai00mp, ttf-arphic-bsmi00lp, ttf-arphic-gkai00mp y ttf-arphic-gbsn00lp.

En el cuadro de diálogo de configuración, obtenible con el botón derecho del ratón sobre el icono de scim (vid. Figs. 2a y 2b) se recomienda emplear una fuente unicode lo más completa posible, como por ejemplo la mencionada Arial Unicode MS (Fig. 3a). En cuanto al método de entrada —que hay muchos—, el más sencillo es el Smart Pinyin o Novel Pinyin para chino simplificado (paquete scim-pinyin-skim), que se configura tal como se ve en la Fig. 3b. Para los chinos que estén acostumbrados al sistema de transcripción Wade-Giles (que me parece que es el caso de mi amiga), muy común en los países anglosajones y del que provienen muchas de las transcripciones «clásicas» de nombres y topónimos castellanizados, como p. ej., Mao Tse-Tung (毛泽东, pinyin «Máo Zédōng»), les puede ser muy útil este cuadro.

Fig. 4: Aspecto del Input pad.Fig. 4: Aspecto del Input pad.

Se activa el método de entrada con «CRTL-Espacio» (recomiendo desactivar la opción «SHIFT-Espacio» en la configuración, sobre todo para los que escriban rápido) y, como se puede apreciar en la figura de cabecera del artículo, a medida que se teclea van apareciendo los ideogramas posibles en un cuadro flotante; se confirma con «espacio» o con el número correspondiente; en la Fig. 1 se muestra otro cuadro flotante que también aparece, que sirve para seleccionar las distintas opciones del método. Las únicas diferencias con el pinyin oficial es que para introducir ü se ha de emplear ‘v’; p. ej., 女 «mujer», se ha de introducir como «nv», y que normalmente no es necesario emplear el apóstrofo de separación, aunque sí recomendable si no aparece la combinación buscada, como en el caso del nombre propio 西安 «Xī‘ān».

Como complemento, es muy útil la opción Input Pad del menú de scim, que se instala con el paquete scim-input-pad (Fig. 4). Permite la introducción de un montón de caracteres unicode, agrupados en familias matemáticas, técnicas, gráficas, signos de puntuación, símbolos, números… y chinas (numerales especiales, radicales y signos del sistema fonético de transcripción bopomofo).

Fig. 5: Aspecto de kanjipad, un método de entrada por trazado para japonés, pero que a veces resulta útil para chino.Fig. 5: Aspecto de kanjipad, un método de entrada por trazado para japonés, pero que a veces resulta útil para chino.

Otros métodos son el ZiRanMa Pinyin, el BoPoMoFo, y también se puede emplear el método Wubi para seleccionar un carácter por radicales, que a veces no hay manera de averiguar cómo se pronuncia.

En este último caso, en que no se sepa cómo se pronuncia pero sí se sabe cómo se escribe, el método Wubi (五笔) es fundamental (Fig. 6, al pie del artículo). Tiene la particularidad de que se han de introducir la secuencia de los radicales (o componentes) en el orden en que se escriben; al menos así funciona la versión que tengo, aunque se ve que existen otras versiones en las que se teclean los dos primeros y el último. Por ejemplo, con scim para la palabra 爱 ài «amor» se tendría que teclear la secuencia ep1 (el ‘1’ es para seleccionar el primero de la secuencia si se quiere abreviar), y para el carácter 智 zhì, tdkj. Otra particularidad de este método es que la tecla z actúa como comodín, imprescindible cuando no se tiene claro qué radical escoger. Para más detalles, pueden consultar «Wubi method».

Para introducir caracteres chinos no simplificados (tradicionales) se puede emplear el método Cangjie (仓颉, trad.: 倉頡), que es un poco fastidioso para el que no tiene claro cómo escribir a mano un caracter. En scim se recogen las diferentes variantes del método: Cangjie, Cangjie 3 y Cangjie 5.

Por último, aunque está pensado para la lengua japonesa, puede ser útil el programa kanjipad (Fig. 5), que permite seleccionar un caracter dibujándolo en un cuadro; no siempre aparece el caracter chino deseado, pero a veces le salva a uno la vida cuando no se sabe cómo se pronuncia. No conozco otros programas, pero sería muy útil que existiera alguno en el que se pudiera averiguar el carácter por el número de trazos y/o radicales junto con su pronunciación (a veces el método Wubi es un latazo), y en qué palabras aparece: no es raro que exista un caracter que sólo aparezca en alguna palabra bisilábica o polisilábica y no esté en primera posición, por lo que es difícil encontrarlo incluso con un diccionario.

Fig. 6: El teclado Wubi.Fig. 6: El teclado Wubi.