Sant Josep TV, oremus pro vovis

Sant Josep TVSant Josep TV

Los que vivan en Barcelona y tengan instalación colectiva sencilla o antena individual es posible que hayan sintonizado y visto el canal Sant Josep TV, la única emisora católica de la zona, que emitía alegalmente por el canal 60 UHF, un canal libre que no interfería con ninguno cercano. La primera vez que la vieron posiblemente se sorprendieron de su existencia puesto que, en cambio, proliferan en el área las emisoras de telepredicadores vociferantes y telecharlatanes, cuando no alguna local con programación pornográfica en abierto en horario nocturno.

Esta emisora, impulsada y dirigida por el P. Mariano de San Félix, aunque emitía mayoritariamente programación de EWTN (la conocida como emisora de Madre Angélica) y algo de Popular TV, también producía programación propia, normalmente en catalán, siendo los más interesantes (aunque reconozco que algunos programas eran unos tostonazos) las entrevistas a personas destacadas del mundo católico. Gracias a ellos mi familia y sus amistades conocieron la ya mencionada EWTN, la obra del P. Alfredo Sáenz, los exorcismos del P. Antonio Fortea, etc., etc., etc.

El P. Mariano de San Félix, impulsor y director de la emisora St. Josep TV.El P. Mariano de San Félix, impulsor y director de la emisora St. Josep TV.

En resumen: se trataba de una emisora propiamente evangelizadora, sin ánimo de lucro, de medios escasos, con vocación de servicio público (retransmisión de misas, rezo del rosario…) con algo —muy poco, en realidad— de contenido generalista, que, ¡horror para los progres y nacionalistas!, difundía una doctrina católica «casposa» (o sea, ortodoxa) y mayoritariamente en castellano, para colmo en «sudaca», al contrario del soporífero y amorfo programa Signes dels temps de TV3, de contenido light, bizcochable («Programa de reflexió i solidaritat de Televisió de Catalunya», dice su página), «políticamente correcto» y complaciente hasta la náusea con el Matrix eclesial y cultural catalán. En fin: que a los impíos criptoseparatistas (y no tan «cripto») que ocupan actualmente las poltronas de la Generalitat su existencia les debió sentar peor que una rociada de agua bendita.

El comienzo

Ya se ha indicado más o menos cómo fue su comienzo de emisión. Empezó a emitir en 2004 en analógico por el canal 60 de UHF a través de Retevisión de manera bastante discreta y con medios bastante precarios, pero poco a poco fue ganando público porque, en la práctica, era la única emisora de contenido propiamente católico de la zona.

En mi caso, tuve conocimiento de ella a través de la familia, puesto que no vivo ya en Barcelona, y se debió a una resintonización del aparato de televisión: como no tiene antena colectiva, se pueden captar todos los canales del espectro de UHF. La sorpresa mayor para algunos que la han seguido es que han visto que la doctrina y la piedad católica de toda la vida, acostumbrados a la impartida desde los púlpitos y la Facultad de Teología de una diócesis llena de cripto-herejes, sobre todo los «mediáticos», sigue estando plenamente en vigor y en todo el orbe. Ya sólo por esto ha valido la pena la existencia de este canal.

El lumpenproletariat pijo-progre de diseño enquistado actualmente en el Govern, cual «trinidad» anticatólica.
Ya se ve que es muy rentable hacerse pasar por pobretón «solidario».El lumpenproletariat pijo-progre de diseño enquistado actualmente en el Govern, cual «trinidad» anticatólica.
Ya se ve que es muy rentable hacerse pasar por pobretón «solidario».

El viacrucis

Llega 2006, el año en que Maragall dimite del cargo (al año siguiente se vio que las «maragalladas» posiblemente no han sido más que las locuras de un hombre enfermo por el alzheimer —aunque todavía hay quien se las toma en serio—), y la convocatoria de elecciones anticipadas. Es cuando empieza el calvario para la cadena con la amenaza de cierre por orden administrativa. Lo que más sorprendió fue la extraordinaria diligencia administrativa de la Generalitat, incluso saltándose los plazos fijados por la ley; todo indicaba que este canal era molesto para la nomenklatura nacional-progresista catalana y, francamente, no descarto que no estuviera mezclado algún sector del propio obispado.

Como el asunto se veía que era realmente arbitrario y alevoso, se recurrió con celeridad la decisión y se celebró una misa en la parroquia de la Purísima Concepción de Barcelona (ahora, basílica menor, cuya historia, por cierto, es curiosísima). Con esta maniobra (y quizás el hecho de que a mucho gobernante impío todavía le debe quedar alguna madre o abuelita piadosa) se consiguió conjurar el atropello.

¿Una «mano negra»?

Llegamos a 2008, año en que sucedió una «incidencia», muy poco conocida, que afectó a la recaudación de donativos a la emisora. Alguien de dentro, hacia el verano, dejó de cobrar más recibos de los donantes que los tenían domiciliados. La sorpresa de los donantes que conozco fue mayúscula cuando, por vía telefónica, desde la cadena se les pregunta si se habían dado de baja en las donaciones. Aunque no quedó esclarecido si fue una maniobra o simple pereza del encargado del cobro, la realidad es que la emisora no se pudo poner en contacto con muchos donantes hasta la vuelta de vacaciones, por lo que la merma en la recaudación tuvo que ser importante.

El cierre

El verdugo del canal
D. Joan Manuel Tresserras, Conseller de Cultura y Medios de Comunicación y antiguo consejero del liberticida CAC. ¿Por cuántas monedas? ¿Tres perras, Treserras?El verdugo del canal
D. Joan Manuel Tresserras, Conseller de Cultura y Medios de Comunicación y antiguo consejero del liberticida CAC. ¿Por cuántas monedas? ¿Tres perras, Treserras?

Los leguleyos ya saben que para ganar un juicio (y un procedimiento administrativo) se precisan tres cosas: tener razón, defenderla bien y que te la quieran dar. En el caso de St. Josep TV claramente no se ha dado la tercera condición. También el hecho de que las abuelitas y madres piadosas de los políticos de la tierra catalana sean cada vez más escasas y la vayan palmando y, por consiguiente, que sean menores las amenazas de paraguazos o desheredamientos puede que haya tenido que ver, porque el hecho es que se han ensañado con la emisora, cuando tenían la alternativa mucho más discreta de dejar que muriera en un plazo muy breve con el apagón analógico.

Que yo sepa, pocos medios se han hecho eco de esta noticia: Forum Libertas, Religión en Libertad y algún portal de press clipping, además de algún blog español y argentino, y me extraña que el combativo Germinans Germinabit no haya escrito alguna reseña de ello, porque el asunto es bastante escandaloso y afecta de lleno a la diócesis de Barcelona, y más si se tiene en cuenta que en su momento colgaron el vídeo de anuncio del canal Youtube de la emisora y alguno de sus miembros lo seguía.

La reacción de la dirección de St. Josep TV, por lo que he leído, ha sido bastante contenida y diplomática: «ha sido víctima de la dejadez [sic] de la administración al no desarrollar las previsiones reglamentarias para poder conceder canales de televisión comunitaria, de servicio, sin ánimo de lucro», cuando en puridad debería decir «conspiración». Si no, que me expliquen por qué se ha efectuado el cierre con irregularidades tan clamorosas como que Albertis Telecom no exigiera permiso judicial, que se haga caso omiso de la ley de la comunicación audiovisual de Cataluña, que dice en su artículo 71:

Artículo 71
Medidas de fomento

Los poderes públicos competentes en materia audiovisual deben:
a) Fomentar las iniciativas orientadas al desarrollo de la actividad audiovisual sin ánimo de lucro, especialmente las que contribuyan a la obtención de finalidades de interés general, como por ejemplo la formación y la cultura, mediante el establecimiento de ayudas dirigidas específicamente a este sector, que pueden ser financiadas por tasas sobre el beneficio de la explotación comercial del espacio radioeléctrico.
b) Impulsar las iniciativas orientadas a la constitución de asociaciones de las entidades que desarrollen una actividad audiovisual sin ánimo de lucro y que, en su alcance territorial, sea autonómico o local, pretendan reforzar este sector con el establecimiento de mecanismos de colaboración y de intercambio de experiencias.

Ley 22/2005, de 29 de diciembre, de la comunicación audiovisual de Cataluña.
(DOGC Núm. 4543 — 3 de enero de 2006)

siendo evidente que la emisora funcionaba desde su inicio con el único esfuerzo de sus voluntarios y las donaciones de los fieles, que hicieron posible que Sant Josep TV llenara un vacío que demandaba la sociedad y un espacio que ningún otro medio ofrecía, y que la hayan apuntillado con una multa exorbitante de 60.000 €. Forum Libertas señala acerca del comunicado de la emisora:

«El comunicado constata como el cierre de la televisión católica contrasta con las “televisiones de promiscuidad sexual, adivinos astrales y una señal de contenidos evangelistas” que siguen en el aire. Cabe destacar que la frecuencia en la que emitía la emisora no interfiere con ningún otro canal.

»Según la dirección de Sant Josep TV el conseller Joan Manuel Tresserras no ha respondido a las “numerosas” peticiones de mantener una entrevista con él y le acusan de no considerar “las necesidades espirituales de las personas”.

»El Gabinete de Prensa de la Conselleria de Cultura no se ha querido manifestar directamente sobre la actuación aduciendo que “probablemente se trataba de una televisión sin licencia” y, por ello, se ha procedido a implementar los “trámites legales” y a “precintar la actividad”.

»La direccíón de la emisora ha afirmado que “han precintado los equipos con la intención de no dejar que continuemos” y han constatado que “esto no lo hicieron con las cadenas comerciales que estaban todas en la misma situación de alegalidad, dándoles concesión de licencias para la TDT”.»

Principado de SealandPrincipado de Sealand

Para colmo, la Iglesia barcelonesa guarda silencio: ya se sabe que, en la sociedad mediática actual, si hay algo de lo que no se habla, es que no existe. ¿Eliminando competencia molesta? ¿Para cuándo el «Promoveatur ut amoveatur» (que no es más que la versión eclesial del Principio de Dilbert) antes de que se hunda más el catolicismo en Barcelona? La creación de una nunciatura apostólica para el principado de Sealand podría ser muy pertinente.