Curso de latín online

Elvis «el Caesar»: Canta en latín (acroterio de mármol del siglo II).Elvis «el Caesar»: Canta en latín (acroterio de mármol del siglo II).

Me ha llegado un mensaje anunciándome un curso básico online de lengua latina prácticamente gratuito (salvo diploma, unos 15 US$ en el caso de que se desee) impartido por Catholic.net que empieza el 15 de febrero y concluye el 6 de diciembre, con entregas de material didáctico semanales. El diploma será otorgado por Catholic.net y la Accademia Vivarium Novum (Academia de humanidades y enseñanza de Latín y Griego).

¿El curso de latín de bachillerato fue un asco que no les sirvió para nada y se quedaron con las ganas? ¿Quieren emprender estudios en Filología y se han dado cuenta de que en la universidad el latín se da por sabido? ¿Desean leer a clásicos como Cicerón (el de la foto siguiente), Plauto, Ovidio, Apuleyo, César… en versión original? Como católicos, ¿tienen ganas de acudir a las fuentes de la Patrística, Escolástica, Tomística y de los textos litúrgicos y oficiales de la Santa Sede? Porque han de recordar que la lengua oficial de la Iglesia católica es el latín y, aunque se diga que es una lengua muerta, la verdad es que mientras se emplee tanto oralmente como por escrito sigue estando viva.

Harina de otro costal es que esté esclerotizada, lo que, por cierto, es muy conveniente en Filosofía, Ciencias, Teología, Derecho y muchas otras disciplinas y saberes en los que se necesita precisión e invariabilidad semántica. Es mucho más difícil retorcer las palabras de un texto en latín que las de una lengua viva; si no, miren cómo se quedan tan panchos los políticos y jueces progres en sus «reinterpretaciones» legales y los progres eclesiales en la liturgia, moral y dogmática: todo muy orwelliano, con alteraciones del valor de las palabras para construir una neolengua para que donde diga «negro» signifique «blanco», o «rojo», o lo que le convenga al mandamás o intelectualoide de turno en el momento, claro está.

En cualquier caso, aunque se diga «el latín es una lengua muerta muy difícil de enterrar», pueden ver en el video adjunto de un artículo sobre la Iglesia católica china perseguida al obispo Lucas Li Jingfeng hablando de corrido en latín con un acento chino muy simpático.

En este punto me objetarán que todo esto está muy bien, pero que también demuestra que el latín se ha quedado relegado exclusivamente a las sacristías… y les adelanto que no es cierto. Por ejemplo, pueden consultar en Internet el pronóstico meteorológico en latín y ver cómo crece la sección latina de Wikipedia, pero en donde se ha llevado más lejos el empleo de esta lengua clásica —aparte de la Santa Sede, claro— es Finlandia (país curioso y original como pocos), donde hay mucha afición y gusto por esta lengua hasta el punto de que se cantan y emiten por radio temas de Elvis Presley en latín. Hasta la página de la Presidencia Europea de 2006, cuando cayó en Finlandia, tenía versión inglesa, francesa… y latina. Pueden encontrar más recursos en Latina linguarum regina, una página finlandesa con enlaces muy curiosos a las páginas Vocabula computatralia (vocabulario informático inglés-latino; polaca) y Thesaurus Informaticus pro Amicis Linguæ Latinæ, que vienen de fábula para los latinistas que tienen que meterse en asuntos de ordenadores. Claro que, aunque parte de la terminología se compone parcialmente de neologismos, no hay que olvidar que es una lengua flexiva que conjuga y declina; por consiguiente «bit», que procede del inglés «binary digit», se traduce como «bitus, -i» (de «binaris digitus»)». Las más graciosas son «manipulus, -i» para «joystick», «claviatura, -æ» para «teclado» y «Tela Totius Terræ» para «World Wide Web»; por consiguiente, la abreviatura latina para WWW debe ser TTT. Y si quieren un buen diccionario español-latín con términos actuales en neolatín, recomiendo el «Diccionario auxiliar español-latino para el uso moderno del latín» ([1]).

En fin, no me quiero enrollar más. Sólo añadiré que, tanto si quieren seguir las directrices de S. S. Benedicto XVI sobre pastoral en el mundo digital o poder seguir sin problemas la liturgia latina, como tan sólo mejorar su cultura general, este curso es una oportunidad de oro que no se debería desaprovechar.

Vale!


Referencias

  1. del Col, J. J., Diccionario auxiliar español-latino para el uso moderno del latín, , Bahía Blanca, Instituto superior «Juan XXIII», 2007.

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