República de Weimar

El catolicismo ante Hitler

Hace poco apareció un artículo sobre «La Rosa Blanca», un grupo de estudiantes universitarios cristianos alemanes que se opusieron al régimen y, sobre todo, a la ideología nacional-socialista hasta la ejecución final de sus miembros en 1943. Se ha hecho una película sobre el tema, e incluso se ha escrito un excelente libro monográfico, pero podría dar la impresión que sólo se trató de un caso muy meritorio pero aislado de resistencia contra el totalitarismo nazi. ¿Fue en realidad así? Convendría observar con detenimiento estos mapas de la Alemania de la República de Weimar:

Fig. 1: Mapa de distribución del voto en Alemania al NSDAP en 1932.Fig. 1: Mapa de distribución del voto en Alemania al NSDAP en 1932.Fig. 2: Mapa de distribución de la población católica en Alemania, según el censo de 1934.Fig. 2: Mapa de distribución de la población católica en Alemania, según el censo de 1934.

Tanto la figura 1, en donde cuanto más negro, más votos recibió el NSDAP (Partido Nacional-socialista de los Trabajadores Alemanes), como la figura  2, en donde cuanto más negro, más proporción de católicos, demuestran la relación inversa entre catolicismo y nazismo (fuente: Erik Maria Ritter von Kuehnelt-Leddihn: Liberty or Equality, vía el blog católico de un escocés: Laodicea, «una sucia charca de papismo»).

Radiografía de una revolución (4.ª parte)

Sigue y concluye la transcripción del interrogatorio a Rakovski en esta cuarta entrega. Esta parte se centra en los detalles y oportunidad de un pacto entre Hitler y Stalin, justificándolo con la historia cercana y nombres personales y de instituciones, muchas de ellas, estadounidenses. Concluye con una justificación filosófica que enlaza el idealismo hegeliano con el naturalismo de Spinoza, filosofía que, según Rakovski, es la de los personajes que están tras la Finanza («Ellos»), y que lo que buscan es la síntesis entre la tesis comunista y la antítesis capitalista en lo que devendría un capitalismo-comunista detentado por ellos.

Radiografía de una revolución (2.ª parte)

En esta segunda parte, el diálogo se centra en el papel de la Finanza internacional en las crisis occidentales y, en particular, en las rusas, destacando su papel en la desestabilización de Rusia y financiación de la Revolución rusa, y del aupamiento de Trotsky como agente suyo en la revolución. De paso, se narra el papel de éste en los sucesos de Sarajevo detonantes de la Primera guerra mundial. También se narra la intencionalidad «proletarizante» del Tratado de Versalles, para facilitar la revolución comunista en la República de Weimar, y el ablandamiento de su implantación y el ascenso de Hitler, financiado también por ellos, a partir de la caída en desgracia de Trotsky con Stalin, para dirigirlo contra éste y poder practicar una política derrotista en la URSS, como hicieron con los zares, que lo derroque. También se afirma el papel destacado, pero subordinado, de la masonería en todas las revoluciones contemporáneas, siendo los «cerebros» miembros de la Finanza. Por último, se indica que, a causa de la efectividad de las purgas stalinianas contra los trotskistas, interesa postponer el ataque de Hitler y se empieza a esbozar un cambio de planes para que ataque a las naciones occidentales.

Distribuir contenido

Noticias