política

Rubalcaba, titiritero mayor del Reino

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Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro de Interior.Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro de Interior.

Ésta sí que es una noticia que hará que a más de uno se le aflojen todos los esfínteres: Todas las investigaciones a cargos públicos pasarán por las manos de Rubalcaba. Definitivamente ya se puede entonar un réquiem por la democracia española, y decir: «fue bonito mientras duró» o, quizá mejor: «mientras nos lo creíamos».

Desde luego, tiene toda la pinta de ser una decisión para poder tener y mantener todo atado y bien atado, como se puede deducir del encabezado de la noticia:

«Un comisario de total confianza de Rubalcaba controlará todas las investigaciones que afecten a cargos públicos y personas de relevancia. Pueden incluso ser clasificadas como secreto para evitar las interferencias de otros cuerpos policiales. Este agente fue el que cazó con Bermejo y Garzón antes de Gürtel.»

Radiografía de una revolución (4.ª parte)

Sigue y concluye la transcripción del interrogatorio a Rakovski en esta cuarta entrega. Esta parte se centra en los detalles y oportunidad de un pacto entre Hitler y Stalin, justificándolo con la historia cercana y nombres personales y de instituciones, muchas de ellas, estadounidenses. Concluye con una justificación filosófica que enlaza el idealismo hegeliano con el naturalismo de Spinoza, filosofía que, según Rakovski, es la de los personajes que están tras la Finanza («Ellos»), y que lo que buscan es la síntesis entre la tesis comunista y la antítesis capitalista en lo que devendría un capitalismo-comunista detentado por ellos.

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