In My Arms

Cuando el pecado está en el censor

¡Malpensados! ¡Es un micrófono!¡Malpensados! ¡Es un micrófono!

Hay noticias con las que no se sabe si reír o llorar. Bueno, en este caso al menos está claro: por poco no se me descoyunta la mandíbula de las carcajadas con la foto de la derecha, en donde aparece la cantante Kylie Minogue sujetando como puede un enorme oso de peluche que le regaló un fan, y sobre todo con la explicación que se da en la noticia de Libertad Digital.

Parece ser que algún cretino de Facebook (de la empresa, no un usuario) censuró esta imagen colgada en el portal por un admirador de la cantante porque «no acepta fotografías que contengan desnudos, uso de drogas o violencia». Pues que se lo haga mirar por el psiquiatra o arreglacocos que tenga más a mano… o quizá mejor que no, que si le hace pasar el test de Rorschach (ése tan simpático de las manchas) y ve sólo tías empelotas —lo que es muy plausible, porque sólo alguien especialmente libidinoso puede llegar a ver desnudos en esa imagen— y encima le dice al psiquiatra que sólo le enseña guarradas, igual lo tupen a psicofármacos (o bromuro, que es más barato) y acaba a perpetuidad en una celda de corcho con camisa de fuerza como prevención de que viole a alguien o a algo.

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