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«Jackboots on Whitehall»: La Batalla de Inglaterra según Barbie y Ken

«Jackboots on Whitehall»«Jackboots on Whitehall»

Puede que sea más raro que un perro verde al considerar Jackboots on Whitehall (“botas duras en Whitehall”) el mejor largometraje de animación de muñecos de toda la historia; quizá sea debido a que entiendo y me gusta el humor inglés, o quizá sea signo de que todavía quedan nostalgias de la infancia en mi personalidad (las marionetas del parque, jugar con soldaditos de Airfix, los tebeos de Hazañas Bélicas...), pero me da igual: me lo pasé bomba con esta película.

No es que se hayan hecho muchas de esta clase que sean de acción o bélicas, la verdad, y más en una época en que ya descuellan las producciones de animación digital 3D; a mi mente sólo acude la serie Los Thunderbird y otras en Supermarionation, y la muy gamberra y también entretenida Team America: la policía del mundo en Supercrappymation, que supongo que se le asignó la calificación “R” (+17) en EE.UU. por la escena de cameo de las marionetas. La diferencia entre estas dos y la que se comenta es que las primeras se realizaron con marionetas y, en cambio, ésta con animación mediante stop-motion y retoques digitales de monigotes tipo Kent y Barbie —pueden ver las explicaciones en el making-of de la película, donde se puede apreciar también el tamaño de los magníficos decorados— pero muy cuidados tanto en el acabado facial como en los detalles del vestuario.

Tiran más dos tetas que dos carretas

Imagen de javcus


El dicho español que encabeza este artículo es una gran verdad. Ya en la prehistoria y antigüedad se intuye su completa validez al quedar plasmado en las figuras y estatuas de las diferentes Venus, como se puede comprobar en las Venus adjuntas, la de Willendorf —el artista se pasó un pelín en el tonelaje de la modelo— y la de Milo. ¿A qué viene esto? Pues en que estaba buscando un vídeo para un amigo mío, del sistema empleado en la compactación del material de la Presa de las Tres Gargantas, o sea, que me esperaba ver un vídeo con chinos laboriosos y sudorosos levantando un pisón para compactar el terreno, y me tropiezo, en cambio, con un anuncio muy divertido de unas chinitas muy monas —compactando otras cosas— de teletienda china, que vende corsés de aumento —aparente— de pecho: una especie de Wonderbra en versión victoriana decimonónica orientalizada. Parece que en China también tiene plena vigencia el refrán, y lo dejan clarísimo en este anuncio, que recomiendo ver con los altavoces encendidos, puesto que, aparte de ser muy friki, lo mejor de él son los efectos sonoros:

Guía de la buena esposa

Imagen de javcus


¡Ojo! ¡Tóxico para feminazis!: Telele que le dio a la exministra de Igualdad Bibiana Aído al leer el contenido de este artículo.¡Ojo! ¡Tóxico para feminazis!:
Telele que le dio a la exministra de Igualdad Bibiana Aído al leer el contenido de este artículo.

¿Están Vds. hartos de la subversión que ejerce el actual gobierno del Zejas? ¿Están hartos de sus ideologías de género y demás chorradas? ¿Ven que invade cada rincón de sus vidas? Pues nada, a grandes males, grandes remedios: les ofrezco munición ideológica de alto calibre. Es al feminazismo lo que el cañón Bertha a la Primera Guerra Mundial. Además, sin daños colaterales: altamente selectivo y destructivo de las (pocas) neuronas de los cerebros fanatizados feminazis y de efectos humorísticos refrescantes y vigorizadores en el resto.

Ya sólo por la terminología empleada («matrimonio», «esposa» en vez de «pareja» o «compañera», «hermosa», «dulce»…) representa la subversión de la subversión. Además, como desideratum es magnífico (al menos, más edificante que los consejos actuales), y ya se encarga la realidad de rebajarlos, no en vano la mujer española es de armas tomar (la mujer del que pergeñó estas reglas —su venganza— debía de ser un cáncamo); me conformo con que se aplique el 3%, como las comisiones (que dicen que reciben) de los partidos políticos.

Nota: No es una publicidad auténtica, como se cuenta en La Huella Digital. Eso no quita que sea muy divertido y sea un tóxico mental potente para «paritarios».

Portada de «Guía de la buena esposa»Portada de «Guía de la buena esposa»

Demasiado nivel para la ESO

Matemáticas para aberrados mentales de la ESO.Matemáticas para aberrados mentales de la ESO.

Siempre sospeché, aunque no tenía pruebas, que el sistema educativo no tenía como misión la formación del individuo, sino acostumbrarlo progresivamente a la monotonía del mercado laboral, aprender a tragar acríticamente lo que sea y a quien sea y pasar siempre por el aro y olvidase de fantasías si lo que se desea es progresar; en definitiva: no educarse como persona, que está feo, sino ser un engranaje engrasado del nuevo Mundo Feliz. Si no se lo creen, lean lo que la Junta de Andalucía pretende hacer con unos alumnos que se han negado a que les comieran el coco con la versión actualizada zapateril de El Libro Rojo del Cole [1]. Lo que no acabo de entender del todo es ese empeño con llenar horas y horas con educación sexual, de género y demás gilipolleces. En mi época la educación vial —señales, semáforos, ayudar a las viejas a cruzar la calle…— se despachaba en una sesión de una hora de filminas, más la subida y bajada de escaleras del aula al salón de actos, con la juerga, empujones y codazos —discretos, eso sí, que en aquella época todavía se arreaban soplamocos—, por lo que por esa regla de tres, las chorradas progres se podrían dar en cinco minutos, o menos incluso. Algo así como decir: «¿Sabéis cómo son los enchufes? ¿Sabéis que a un tipo se le llama “macho” y a otro, “hembra”? Pues echadle imaginación, que es diver. ¡Ah! Y ojo en dónde “enchufáis”, que podéis agarrar cualquier porquería que haga que se os caiga a cachos, así que estáis avisados. Colorín, colorado, esta soplagaita se ha acabado.». Ya está. El resto, se deja al instinto y a la Naturaleza, que es sabia. Además fomenta el debate y el intercambio de experiencias en el alumnado, y esto al progrerío debería provocarle un orgasmo.


Referencias

  1. Anónimo, "El Libro Rojo del Cole", Pedagogía: Editorial Nuestra Cultura, pp. 181, 1979.

Cuando el pecado está en el censor

¡Malpensados! ¡Es un micrófono!¡Malpensados! ¡Es un micrófono!

Hay noticias con las que no se sabe si reír o llorar. Bueno, en este caso al menos está claro: por poco no se me descoyunta la mandíbula de las carcajadas con la foto de la derecha, en donde aparece la cantante Kylie Minogue sujetando como puede un enorme oso de peluche que le regaló un fan, y sobre todo con la explicación que se da en la noticia de Libertad Digital.

Parece ser que algún cretino de Facebook (de la empresa, no un usuario) censuró esta imagen colgada en el portal por un admirador de la cantante porque «no acepta fotografías que contengan desnudos, uso de drogas o violencia». Pues que se lo haga mirar por el psiquiatra o arreglacocos que tenga más a mano… o quizá mejor que no, que si le hace pasar el test de Rorschach (ése tan simpático de las manchas) y ve sólo tías empelotas —lo que es muy plausible, porque sólo alguien especialmente libidinoso puede llegar a ver desnudos en esa imagen— y encima le dice al psiquiatra que sólo le enseña guarradas, igual lo tupen a psicofármacos (o bromuro, que es más barato) y acaba a perpetuidad en una celda de corcho con camisa de fuerza como prevención de que viole a alguien o a algo.

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