espionaje

«Kingsman», o cómo un supervillano lo es precisamente por su filantropía

Imagen de javcus


Una película que vale la pena no perdérselaUna película que vale la pena no perdérsela

Ésta es la sinopsis argumental que se ofrece en la página oficial:

Basada en el aclamado libro de cómics y dirigida por Matthew Vaughn (Kick Ass, X-Men Primera Generación), Kingsman: Servicio Secreto cuenta la historia de una organización de espías ultra secreta que recluta a un chico de la calle, poco refinado pero muy prometedor, para uno de sus programas de entrenamiento justo cuando un peculiar y muy peligroso genio de la tecnología pone en peligro la seguridad mundial.

Expuesto así el argumento, la verdad es que no parece muy prometedora (una especie de Superagente Cody Banks a la inglesa), pero en realidad se trata de una película trepidante, ingeniosa, divertida, gamberra y con bastante mala leche muy británica al estilo de James Bond 007 pero ya no al servicio de Su Majestad, sino de un bien superior. Como organización, Kingsman en su origen fue una sastrería selecta en Savile Row y en la actualidad es la tapadera de la organización secreta.

Lo más original del guion frente a otras películas similares es que en ésta los “buenos” son en realidad “malos”, y lo son precisamente por llevar al extremo ideas que actualmente pasan por ser “buenas”, sobre todo entre los miembros de la nueva iglesia del Cambio Climático, ecologistas extremistas y subvencionados, y de la progresía internacional en general.

Sophia Boutella como doméstica asesina en «Kingsman»

Imagen de javcus

Sophia Boutella como doméstica asesina en «Kingsman»

No sé Uds., pero en mi caso no estaría muy tranquilo con este servicio doméstico.

Rubalcaba, titiritero mayor del Reino

Imagen de javcus


Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro de Interior.Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro de Interior.

Ésta sí que es una noticia que hará que a más de uno se le aflojen todos los esfínteres: Todas las investigaciones a cargos públicos pasarán por las manos de Rubalcaba. Definitivamente ya se puede entonar un réquiem por la democracia española, y decir: «fue bonito mientras duró» o, quizá mejor: «mientras nos lo creíamos».

Desde luego, tiene toda la pinta de ser una decisión para poder tener y mantener todo atado y bien atado, como se puede deducir del encabezado de la noticia:

«Un comisario de total confianza de Rubalcaba controlará todas las investigaciones que afecten a cargos públicos y personas de relevancia. Pueden incluso ser clasificadas como secreto para evitar las interferencias de otros cuerpos policiales. Este agente fue el que cazó con Bermejo y Garzón antes de Gürtel.»

Distribuir contenido