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Ejemplar de la Constitución española

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Ejemplar de la Constitución española

Primera página del ejemplar de Constitución española. La Constitución Española de 1978 se firmó y encuadernó con el escudo de 1977, que tiene el águila de San Juan.

La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas Europeas

La democracia no es eterna, es incluso extremadamente frágil.
Creyéndola invulnerable, estamos a punto de dejarla perder.

Étienne Chouard

Ya ha transcurrido un lustro desde los atentados del 11-M en los trenes de Madrid, en donde perecieron más de doscientas personas y quedaron afectadas un millar. Se ha especulado hasta la saciedad de muchos de los pormenores de los atentados, de las manipulaciones u ocultamientos de pruebas, de las diferentes versiones, de las posibles autorías, etc. Hasta ahora en relación con la autoría, al menos para el gran público a través de la prensa escrita y los partidos políticos, el debate se ha centrado en si fue realizado por islamistas o ETA, y sólo últimamente se empiezan a oír voces de la posible implicación, al menos en relación a la manipulación y encubrimiento de pruebas, de las cloacas del Estado, siempre en clave de política interna española. Como abundan las referencias, no se entrará en ello. Sin embargo, lo que nadie contempla —o quiere contemplar, supongo que porque causa pánico sólo de pensarlo— es si el papel de las cloacas del Estado fue mucho más activo e incluso si fue un golpe de estado encubierto, quizá con apoyo exterior. No es descartable, puesto que el gobierno de Aznar pisó muchos callos tanto dentro de España (nacionalismos periféricos, política antiterrorista…) como también fuera de ella: expansión empresarial en Hispanoamérica, en el Magreb (coto empresarial tradicional de Francia), basculamiento hacia Argelia en detrimento de Marruecos (con crisis de Perejil incluida, en la que Francia se puso del lado marroquí), oposición feroz a la Constitución Europea de Giscard d’Estaign (con amenaza de bloqueo), apoyo a EE. UU. en la guerra de Iraq (oponiéndose de nuevo principalmente a Francia)… Todo esto se truncó con la derrota electoral del PP. Y fíjense que sale demasiado Francia. ¿Calculó Aznar mal sus fuerzas y apoyos? ¿Por qué después de la derrota el PP, gobernando todavía en funciones, dejó que se hicieran unas pesquisas tan chapuceras y no depuró responsabilidades y, ya con Rajoy, apoyó el engendro constitucional europeo? Misterio.

Viendo todo esto, en el caso de que el 11-M hubiera sido un golpe de estado, me surge la pregunta: ¿habría que entenderlo exclusivamente en clave interna española? El cui prodest? se emplea para señalar a los posibles «cerebros» (Zapatero es demasiado imbécil e insignificante para eso) y si hubiera que quedarse con sólo uno, Giscard d’Estaing podría ser un buen candidato, puesto que su biografía (tiene detalles muy significativos) y el «amor manifiesto» que siempre ha tenido a los españoles lo relaciona con muchos (si no todos, a alto nivel) de los elementos puestos en juego (real o hipotéticamente) en el atentado. Aunque todo esto es tan sólo especulativo (digamos «conspiranoico»), me lo hizo pensar en su momento un artículo aparecido en The Brussels Journal en 2006 que, por su gran interés, lo he traducido para su mejor difusión y que se ofrece a a continuación.


Ex disidente soviético advierte de la dictadura de la UE

Desde el escritorio de Paul Belien, Lun 2006-02-27 22:13
©2005–2009—Society for the Advancement of Freedom in Europe (SAFE), Zurich, Suiza.

Vladímir Bukovsky (Владимир Константинович Буковский, 1942), el ex disidente soviético de 63 años de edad, teme que la Unión Europea esté en camino de convertirse en otra Unión Soviética. En un discurso que pronunció en Bruselas la semana pasada, Bukovsky denominó a la UE un «monstruo» que debe ser destruido, cuanto antes mejor, antes de que se convierta en un estado totalitario completamente desarrollado.

Venezuela la enrojecida

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¿Qué demonios está pasando en Venezuela? Las noticias que llegan de allá (en prensa y directas) son horrorosas: descontrol, homicidios generalizados... que dejan las estadísticas de zonas de guerra como simples anécdotas. Para colmo, hoy se vota una reforma constitucional que permitiría que el orate que ocupa la presidencia, causante de esta anarquía encubierta, (aquí, en España, alias “el Gorila Rojo”) se pudiera perpetuar en el poder.

Lo último que me ha llegado en un e-mail me parecería increíble si no fuera porque ya he oído rumores parecidos por otra vías. Se trata de un presunto proyecto de reforma constitucional que convertiría a Venezuela en un estado políticamente muy semejante a Cuba... e incluso en algunos aspectos a la extinta URSS. Por su interés lo transcribo íntegramente (salvo correcciones ortográficas), tal como me llegó.

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