conspiración

«Kingsman», o cómo un supervillano lo es precisamente por su filantropía

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Una película que vale la pena no perdérselaUna película que vale la pena no perdérsela

Ésta es la sinopsis argumental que se ofrece en la página oficial:

Basada en el aclamado libro de cómics y dirigida por Matthew Vaughn (Kick Ass, X-Men Primera Generación), Kingsman: Servicio Secreto cuenta la historia de una organización de espías ultra secreta que recluta a un chico de la calle, poco refinado pero muy prometedor, para uno de sus programas de entrenamiento justo cuando un peculiar y muy peligroso genio de la tecnología pone en peligro la seguridad mundial.

Expuesto así el argumento, la verdad es que no parece muy prometedora (una especie de Superagente Cody Banks a la inglesa), pero en realidad se trata de una película trepidante, ingeniosa, divertida, gamberra y con bastante mala leche muy británica al estilo de James Bond 007 pero ya no al servicio de Su Majestad, sino de un bien superior. Como organización, Kingsman en su origen fue una sastrería selecta en Savile Row y en la actualidad es la tapadera de la organización secreta.

Lo más original del guion frente a otras películas similares es que en ésta los “buenos” son en realidad “malos”, y lo son precisamente por llevar al extremo ideas que actualmente pasan por ser “buenas”, sobre todo entre los miembros de la nueva iglesia del Cambio Climático, ecologistas extremistas y subvencionados, y de la progresía internacional en general.

Mauricio Karl, el policía-escritor-editor «conspiranoico»

«Asesinos de España»«Asesinos de España»

Los que hayan leído «Radiografía de una revolución», el capítulo estrella de Sinfonía en rojo mayor [1] —publicado aquí en Infokratia porque corren ríos de tinta en la Red—, donde se desvela el secreto del triunfo de la Revolución rusa, como fruto de una de tantas conjuras de las elites judaicas espinosistas —cuya punta de lanza es la Finanza Internacional y sus subordinadas, la Masonería y la Judería— para alcanzar el Dominio total sobre la humanidad, posiblemente se habrán dado cuenta que pertenece al género de obra anti-contubernio judeo-masónico-comunista, muy en boga en la primera mitad del siglo XX.

Al caer en mis manos el libro, publicado en 1950, y ver que había sido publicado y presuntamente traducido del ruso por un tal Mauricio Carlavilla, hizo que me interesara por este personaje. No hay mucho en la Red, más bien breves reseñas y que, en general, son solapadamente descalificadoras, aunque de ellas se deduce una vida interesantísima, digna de llevarse a la gran pantalla —habría sido la delicia de un director como Herzog—: policía secreta con Alfonso XIII en la lucha contra elementos y organizaciones subversivas, se las arregló para que le encargasen a él un atentado contra el rey; en la República, consiguió que las órdenes de arresto contra él cayeran en sus manos; participó en el intento de salvamento de José Antonio Primo de Rivera… y, además, escritor y editor de libros de denuncia conspirativa.


Referencias

  1. Landowsky, J., Sinfonía en Rojo mayor, , Madrid, Ed. «Nos», 1950.
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