ciencia-ficción

Marte no necesita crítica «políticamente correcta»

Cartel de «Mars Needs Moms»: Una película injustamente vituperada y no estrenada.Cartel de «Mars Needs Moms»: Una película injustamente vituperada y no estrenada.

Hace nada que cayó en mis manos una película cuya existencia desconocía por completo —no estoy muy al tanto de las producciones de Disney— y titulada Marte necesita madres (en Hispanoamérica, Marte necesita mamás). Al echarle un vistazo para ver de qué iba, suponiendo de antemano que se trataba del típico largometraje de animación “de relleno” para la distribución directa en formato DVD en grandes superficies y supermercados puesto que no tenía noticia de ella, cuán grande fue mi sorpresa al ver que, al menos en gráficos 3D y animación, se trataba de una película de una calidad excelente: movimientos naturales y convincentes, texturas muy trabajadas y simulación de expresión facial, cuerpos blandos y tejidos muy elaborada, y paisajes y decorados espectaculares que vistos en 3D tendrían que ser impresionantes. «Aquí se ha gastado mucha CPU y mucha GPU», pensé inmediatamente.

Además da la casualidad de que, a la hora de llevar al cine a mis sobrinos, soy de los que filtran y seleccionan la cartelera infantil de antemano —los rollos, para los papis, que para eso los han parido— para no verme en la tesitura de tener que tragarme íntegra la típica historia descerebrada de princesitas y ranas encantadas que, para colmo, suele estar “adaptada” a los cánones “políticamente correctos” actuales; como aparentemente ésta iba de marcianos malvados, cohetes y láseres, no podía entender cómo se me había podido escapar. La sorpresa mayor es que, al indagar un poco, me enteré que fue un completo fiasco en su estreno en EE.UU. hasta el punto que se suspendió el estreno en España.

La caída del Dragón: un resumen del Transhumanismo

Hamilton, P. F., "La Caída del Dragón", Solaris Ficción, vol. 68: La Factoría de Ideas, pp. 576, 2005.

Hace poco apareció una introducción al Transhumanismo en Zenit, muy interesante, que comentaba el ideario y objetivos de una organización, la World Transhumanist Association (WTA), rebautizada hace poco como Humanity+ por razones de imagen, en cuyo primer punto de su declaración de principios (versión de 2002) se deja ya poco sitio a la ambigüedad:

«La humanidad será cambiada radicalmente por la tecnología en el futuro. Prevemos la viabilidad del rediseño de la condición humana, incluyendo parámetros tales como la inevitabilidad de la vejez, las limitaciones de la capacidad intelectual humana y artificial, la psicología no escogida, el padecimiento y nuestro confinamiento en el planeta Tierra.»

¡Toma ya! ¡Casi nada! El tres-en-uno de la impiedad: el «Árbol de la Vida», el «Seréis como dioses» y el Edén, aunque no terrenal (no hay que conformarse con esa nimiedad), sino ya sideral.

Aunque es importante estar en guardia contra esta ideología, pues es en realidad profundamente distópica —y bastante arraigada en las elites intelectuales—, como puede sentar como una patada en el estómago tragarse las mamarrachadas de esos lunáticos eugenetistas extremados (ya comentaré algo más en algún artículo monográfico, pues, aunque con distinto ropaje, viene de lejos, del s. XIX), para abrir boca pueden ver, p. ej., la ya comentada «Los sustitutos (Surrogates)» o, mejor aún, leer una buena y entretenida novela de ciencia-ficción, La caída del Dragón de Peter F. Hamilton, que recorre todos los tópicos del Transhumanismo.

The surrogates, el cómic

Venditi, R., and B. Weldele, The Surrogates, , Barcelona, Ediciones Glénat España, 2007. Portada del cómicPortada del cómic

Ayer comenté la película Los sustitutos (Surrogates), por lo que hoy me centro en el cómic homónimo en el que se inspira, resaltando los aspectos formales y artísticos. Como no disponía de ningún ejemplar, ya me agencié uno gracias a un amigo mío forofo del género, que generosamente me lo prestó para que pudiera leerlo y comentarlo.

The Surrogates, cómic bastante reciente (2005), es obra del dibujante Brett Weldele y del guionista y creador Robert Venditti. Apareció en cinco volúmenes, que la editorial Glénat ha publicado recientemente en español compilados en un solo volumen, además de una secuela, Los sustitutos: de carne y hueso.

Los sustitutos (Surrogates)

Imagen de javcus


«Perfección humana. ¿Qué podría ir mal?»«Perfección humana. ¿Qué podría ir mal?»

Acabo de ver la película «Los sustitutos (Surrogates)» y lo primero que tengo que decir es que, en general, la crítica está siendo injusta con ella. Le achaca falta de profundidad del guion y dirección plana de Jonathan Mostow, cuando en realidad el gran acierto de la película es la contención y moderación en la expresión visual y argumento, sin caer en la tentación de exponer filosofías de baratillo ni mostrar grandes efectos especiales, lo que posiblemente hará de ella un pequeño clásico de la ciencia-ficción, en particular del subgénero cyberpunk, a la que le costará envejecer: ¿cuántas películas con «tecnología punta» del momento no resultan risibles actualmente? Además, es este enfoque lo que hace la película más interesante e inquietante, porque en ella lo aberrante se destaca precisamente por su normalidad.

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