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Prólogo del traductor

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(del primer tomo del libro del abate Augustin Barruel
Memorias para servir á la historia del Jacobinismo, 1827,
transcrito con la ortografía original de la obra.)

Raymundo Strauch y Vidal, obispo de Vic y traductor del libro (Fototeca.cat)Raymundo Strauch y Vidal, obispo de Vic y traductor del libro (Fototeca.cat)

En todos tiempos la religion y sus profesores han tenido enemigos. El autor y consumador de nuestra fe, Jesucristo, hijo de Dios y hombre verdadero, ya echó en rostro á los incrédulos de su tiempo, que sus padres habian perseguido á los profetas y sabios que les habia enviado, y aseguró mas de una vez á sus apóstoles, que serian perseguidos por su santo nombre. Sus enemigos le quitaron la vida con los mas exquisitos tormentos en las afrentas de una cruz, y dijo á sus discípulos, que si él habia sido perseguido, tambien ellos lo serian. En todos los siglos del Cristianismo, desde aquella época, se han levantado hombres, unos con el poder de las armas, otros con las astucias del sofisma contra esta santa religion. Los anales eclesiásticos nos recuerdan ya la tiranía de las potestades del siglo, ya la sofistería de los sabios del mundo empeñados en acabar con el Evangelio. Los Nerones, Dioclecianos, Maximianos, Julianos, sus prefectos y satélites afilaron los cuchillos, encendieron las hogueras, y abusaron del poder para sacrificar los cristianos. Los Celsos, los Porfirios y otros sabios paganos, pretendieron con su falsa filosofia impugnar la religion. Los hereges conspiraron con los tiranos y falsos filósofos al mismo fin y objeto.

La conjura contra el altar

La guillotina, instrumento filosófico por excelencia.La guillotina, instrumento filosófico por excelencia.

Barruel, A., "Memorias para servir a la historia del Jacobinismo / su autor Barruel; traducidas al castellano, y aumentadas con algunas notas relativas a la revolución de España del año 1808 por Raymundo Strauch y Vidal (tomo I)", Memorias para servir a la historia del Jacobinismo, vol. 1, Perpiñán, Imprenta de J. Alzine, 1827.

Hace ya cierto tiempo que leí la obra magna del abate Augustin Barruel, Memorias para servir a la historia del jacobinismo (¿largo, verdad que sí? Pues el título completo lo es más: el que aparece al comienzo del artículo), la madre de todas las conspiranoias, como dice en broma el blogger Embajador en el Infierno, y parece ser que se ha vuelto a publicar.

El abate Barruel fue uno de tantos jesuitas víctimas de la expulsión y disolución de la Compañía de Jesús, y presenta en esta obra una avalancha de datos relacionados con las maquinaciones de los philosophes del conocido como siglo de las Luces, muy esclarecedora de sus métodos y objetivos, en particular de los que, según el abate, forman el núcleo de la conjura: Voltaire, el patriarca, d’Alembert, el agente más astuto, Federico II de Prusia, el protector y, a veces, consejero, y Diderot, el hijo perdido. ¿Cuál es el objetivo último de la conjura, según Barruel? Siempre ha estado claro que fue el lema que conoce mucha gente: Ecrasez l’infame («destrozad al infame»); lo que demuestra, en cambio, es que, a diferencia de la creencia del común de la gente que piensa —o le han dicho que pensase— que se refiere al rey y, por extensión, al antiguo régimen, en realidad apunta al núcleo de lo que fue la civilización occidental hasta el momento: Jesucristo y su religión.

La profecía y el Fin de los Tiempos

En «Una de conspiraciones», uno de los primeros artículos de Infokratia, indicaba la existencia de una página de título bastante sugerente que relacionaba a Barack Obama con el Anticristo. Por este motivo, y porque se han escrito muchas tonterías sobre el tema, tenía pensado escribir algo sobre lo que se dice de este personaje (¿del futuro?) y, en general, del libro del Apocalipsis, ya que está tan «de moda». Ardua tarea, porque se ha escrito mucho, bueno y malo, acertado y ridículo, y cuesta mucho separar el trigo de la paja. Y es aquí donde viene en ayuda inestimable el ya conocido P. Leonardo Castellani con un ciclo de conferencias que pronunció en 1969 en la Parroquia del Socorro, Buenos Aires, que es de lo más decente, sistemático y exhaustivo que se ha escrito sobre el tema. El texto es la transcripción de las grabaciones, supongo que con magnetófono, tomadas en directo; ya se verá que el transcriptor intercala las incidencias en el sonido. Tan solo me limitaré a comentar algunos párrafos con notas al margen, por ejemplo cuando observe que en la actualidad, cuarenta años más tarde, alguna de las señales se puedan interpretar de manera diferente o más precisa o vea necesario matizar o comentar algunas de sus afirmaciones.

La transcripción de las conferencias (que fueron siete, aunque sólo se recoge el de las cinco primeras) fue tomada de Et voilà ! “unpublished & unpublishable bits and pieces”, una página argentina que recoge información muy interesante, con documentos inéditos; está en formato .doc. El texto que se muestra en este artículo y los que siguen es el mismo del original, salvo enmiendas tipográficas y algún salto de párrafo forzado por razones de edición.

Nota: Los que sigan este blog verán que estos artículos son una reestructuración de otros más antiguos.

Actualización: Página Católica — Archivo sonoro de la buena doctrina está publicando el audio original de las conferencias. Se enlazan en los artículos de Infokratia los correspondientes artículos.

Sinfonía en Rojo mayor

Hace años que circula por internet la traducción en inglés de un capítulo del libro de Josef Landowsky Sinfonía en rojo mayor ([1]) con permiso del traductor y editor, D. Mauricio Carlavilla «Mauricio Karl» (fallecido el 24 de junio de 1982, cuya vida da para una novela e incluso más polémica, y que reseñaré en otro artículo). Este texto provoca encendidos debates en los foros, al contener el presunto interrogatorio secreto de Christian Rakovski en 1938, por parte de un agente de Stalin, Gabriel G. Kusmin, durante las purgas stalinianas contra los trotskistas. Tal como indica el traductor y editor, se trata de una autobiografía de un médico de la NKVD especialista en anestésicos, y dice textualmente aquél en una advertencia al final del libro:

«Ésta es la penosa traducción de unos cuadernos hallados sobre el cadáver del doctor Landowsky, en una isba del frente de Leningrado, por el voluntario español A. I.

»Él nos lo trajo. Su reconstrucción y traducción fue lenta, trabajosa, dado el estado de los manuscritos. Duró años. Aún más tiempo estuvimos dudando para su publicación. Eran tan maravillosas e increíbles sus revelaciones del final, que jamás nos hubiéramos decidido a publicar estas memorias si los hombres y los hechos actuales no les dieran plena autenticidad.

»Antes de que vieran estas Memorias la luz, nos hemos preparado para la prueba y la polémica.

»Respondemos personalmente de la verdad absoluta de sus hechos capitales.

»Veremos si hay alguien capaz de refutarlos con evidencias o razones…

»Esperamos.»


Referencias

  1. Landowsky, J., Sinfonía en Rojo mayor, , Madrid, Ed. «Nos», 1950.

El milagro de Empel (continuación)

Vázquez, A., "Libro noveno. De las guerras civiles y rebelión de Flandes, en que se contienen los sucesos del año 1585", Colección de Documentos Inéditos para la Historia de España, vol. LXIII, no. Los sucesos de Flandes y Francia del tiempo de Alejandro Farnese, por el Cap. Al. Váz., Sgto. mayor de Jaén y su distrito,..., Madrid, Imprenta de Manuel Ginesta, Calle de Campomanes núm. 8, 1879.

Concluye la crónica de los hechos del milagro de Empel, junto con algo de las acciones posteriores de los tercios hasta fin de año, donde acaba el libro noveno de los anales.

El milagro de Empel

Vázquez, A., "Libro noveno. De las guerras civiles y rebelión de Flandes, en que se contienen los sucesos del año 1585", Colección de Documentos Inéditos para la Historia de España, vol. LXIII, no. Los sucesos de Flandes y Francia del tiempo de Alejandro Farnese, por el Cap. Al. Váz., Sgto. mayor de Jaén y su distrito,..., Madrid, Imprenta de Manuel Ginesta, Calle de Campomanes núm. 8, 1879.

Aquí comienza propiamente el relato de los hechos del milagro. Los soldados se veían perdidos, aislados por el agua, ateridos de frío, hambrientos y completamente a merced del enemigo que los hostigaba con su flota, y Bobadilla los exhorta a arrepentirse, confesar y comulgar para prepararse para lo peor, y orar para que Dios remedie su apuro, puesto que ya todo lo humano se ha hecho y no ha servido para nada. Es entonces cuando aparece la tabla con la imagen de la Inmaculada al cavar un soldado un refugio, y se encomiendan a ella. Mientras tanto, los habitantes de Bolduque apoyan, con devociones, exposición del Santísimo y penitencias, a los españoles. Bobadilla decide al fin ir a por todas, y empiezan a helase las aguas que los tenían aislados.

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