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Un cuento sin ‘E’

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Caricatura de Enrique Jardiel PoncelaCaricatura de Enrique Jardiel Poncela

¿Serían capaces de escribir un cuento sin que aparezca la letra ‘E’, una de las vocales más abundantes de la lengua castellana? ¿Se atreverían siquiera? Enrique Jardiel Poncela lo consiguió, y también escribió otro sin la ‘A’ —otra que tal—. Si no han oído hablar de este autor, ya les adelanto que es uno de mis dramaturgos contemporáneos favoritos, aunque sí es muy posible que hayan visto la divertida película Eloísa está debajo de un almendro, de título homónimo a uno de sus más celebrados «dramas cómicos».

Este autor, máximo exponente de lo que se dio en llamar «teatro del absurdo», parece que vuelve poco a poco a estar en alza; y no es de extrañar, porque es uno de los dramaturgos más vidertidos, populares (salvo para la crítica, que se cebó con él) y vanguardistas (se nota la influencia de Ramón Gómez de la Serna) que dio su época. Sus personajes, algo snobs, algo desenfadados, algo pijos, de verbo fácil, estrambóticos y siempre hilarantes, reflejan (aunque bajo la óptica de su lente deformante, que hace que lo extraño sea normal, y lo cotidiano, anormal) lo que fue el ambiente cultural madrileño de la clase media/media-alta de la generación de mi abuelo. En el fondo es un costumbrista ácido y burlón —nunca satírico— por el pesimismo de su carácter, y aquí me permito preguntar: ¿acaso ha habido algún buen humorista que no lo haya sido?

Resúmenes literarios ultracomprimidos

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Buscando en la red la sinopsis argumental de una novela de cuyo nombre no logro acordarme, hace años me topé con una página muy simpática: Book-A-Minute («Libro a minuto», como si fuera «libros a euro»). El otro día me acordé de ella (el nombre es difícil de olvidar de lo gamberro que es) y, al revisitarla, me encontré con que había crecido considerablemente, con nuevas secciones: Ciencia-ficción/Fantasía, libros de cabecera y Clásicos. La gracia está en lo ridículo de la brevedad extrema de los resúmenes.

Todos mis yos te saludan

Portada de «Todos mis yos te saludan»Portada de «Todos mis yos te saludan»

Todos mis yos te saludan. Este título tan chocante y original es el que aparece en la novela —inclasificable, personal y profundamente subjetiva— de David Condis Almonacid [1], de muy próxima aparición en el mercado y cuya presentación editorial se efectuará el próximo día 24 en Barcelona. Así reza el resumen editorial:

«Nada es verdad ni mentira, todo depende del YO que lo mira.

»En el interior del protagonista conviven múltiples y diversos yos —el respetable profesor de Psiquiatría, el paciente acuciado por la ansiedad y el amante de una mujer maltratada por su marido—, que definen su personalidad a lo largo de su compleja existencia. Dejando de lado la seducción de las tramas convencionales como arma de convencimiento, con grandes dosis de ironía, realismo y audacia descriptiva, el autor relata la lucha interior de un hombre atormentado por las contradicciones entre todos su yos.»


Referencias

  1. Condis Almonacid, D., Todos mis yos te saludan, , 1.ª, Barcelona, Letras Difusión, 2009.

Por qué soy medianamente democrático

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Éste es el título con el que Vladimir Volkoff (1932-2005), escritor francés de origen ruso, tituló un breve ensayo, que causó gran revuelo en Francia en 2002 por atacar claramente los dogmas del pensamiento único imperante. Frecuentemente tildado de reaccionario, este diplomado en filología clásica, doctor en filosofía, novelista, ensayista, ha sido el autor de muchas obras caracterizadas por los temas de la Guerra Fría, Inteligencia, manipulación, y también de metafísica y espiritualidad. Su obra genera polémica, pasiones, adhesiones, rechazos... pero siempre es incisiva, brillante e interante.

El índice, que se muestra a continuación como hiperenlaces al texto original, es ya de por sí una provocación a la “corrección política” y un perfecto resumen de las tesis expuestas. En particular, mete el dedo en la llaga en asuntos relacionados con la Revolución Francesa (Francia acababa de celebrar los fastos del bicentenario de su revolución —a mi juicio, criminal y fuente de todos los totalitarismos modernos—) y la legitimidad del ataque de la OTAN a Serbia.

Narrativa infantil/juvenil

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Se anuncia la apertura de una sección de Narrativa infantil/juvenil, que muy pronto contará con entradas.

Se me puede preguntar: «¿No estás ya un poco mayorcito para leer y comentar a Julio Verne, Salgari, Dickens...? ¿Padeces alguna crisis emocional, regresión de personalidad o... (¡Dios mío!) enfermedad cerebral?». Por supuesto, lo primero que contestaría sería: «Yo leo lo que me da la gana». También podría espetarles: «¿Y por qué precisamente esos autores? ¡No soy tan viejo!». Pero, para llevar la contraria a la EpC (puede ver un texto escolar amenizado con Batman aquí), podría ser más educado y contestar también —y es uno de los motivos principales, aparte del placer de lectura (sí, me gusta leerme alguno de vez en cuando; ¿qué pasa?)— que en los cuentos, aunque es perfectamente posible, aceptable e incluso edificante —y siempre muy entretenido— que aparezcan ogros, monstruos, malvados y situaciones horripilantes (¡y hasta cultivadores y fumadores de tabaco, como los Hobbits!), siempre quedan claros o no transgreden los conceptos del Bien y el Mal.

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