Historia

Radiografía de una revolución (2.ª parte)

En esta segunda parte, el diálogo se centra en el papel de la Finanza internacional en las crisis occidentales y, en particular, en las rusas, destacando su papel en la desestabilización de Rusia y financiación de la Revolución rusa, y del aupamiento de Trotsky como agente suyo en la revolución. De paso, se narra el papel de éste en los sucesos de Sarajevo detonantes de la Primera guerra mundial. También se narra la intencionalidad «proletarizante» del Tratado de Versalles, para facilitar la revolución comunista en la República de Weimar, y el ablandamiento de su implantación y el ascenso de Hitler, financiado también por ellos, a partir de la caída en desgracia de Trotsky con Stalin, para dirigirlo contra éste y poder practicar una política derrotista en la URSS, como hicieron con los zares, que lo derroque. También se afirma el papel destacado, pero subordinado, de la masonería en todas las revoluciones contemporáneas, siendo los «cerebros» miembros de la Finanza. Por último, se indica que, a causa de la efectividad de las purgas stalinianas contra los trotskistas, interesa postponer el ataque de Hitler y se empieza a esbozar un cambio de planes para que ataque a las naciones occidentales.

Radiografía de una revolución (1.ª parte)

En esta primera entrega el interrogatorio versa sobre la razón y métodos reales del Marxismo, los planes trotskistas previos a las purgas de Stalin con el ascenso de Hitler y un esbozo de las actuaciones de la Finanza internacional.

Un seminarista en las SS

Padre Gereon GoldmannPadre Gereon Goldmann

Estos días de la visita pastoral de S. S. el papa Benedicto XVI a Tierra Santa, están resurgiendo las tonterías de siempre, con las que nos aburre la prensa periódicamente, sobre la presunta —y falsa— pertenencia en su juventud a las Juventudes Hitlerianas. Es que hay muchos que le tienen ganas. Pregunta: ¿En el caso de que así hubiera sido, qué demostraría? Respuesta: absolutamente nada. Y la prueba de ello es la vida del P. franciscano Gereon Goldmann (1916–2003), que, además de seminarista, perteneció ni más ni menos que a las Waffen-SS. No se trata de un converso (la Iglesia tiene páginas gloriosas de personas que fueron hasta encarnizados perseguidores, empezando por uno de sus más grandes apóstoles: S. Pablo); se trata de un católico convencido que, a pesar de defender vehementemente su fe (como franciscano que era) y oponerse radical, pública y explícitamente al nacional-socialismo —aparte de la obediencia incondicional a Dios, consideraba que su defensa del catolicismo y la oposición a la cosmovisión (Weltanschauung) nazi era un asunto de patriotismo—, providencialmente (realmente Dios lo cubrió con su manto protector) se fue librando de procesos —por parte alemana y aliada—, condenas a muerte, masacres en el frente de batalla, conspiraciones y palizas en campos de prisioneros… No sólo eso, sino que confortó a muchos soldados católicos alemanes, en general carentes de sacerdotes, con la administración de la Eucaristía, participó como enlace en la famosa conjura contra Hitler del 20 de julio de 1944, consiguió que lo ordenaran sacerdote sin haber cursado los estudios preceptivos de Teología —por dispensa papal de puño y letra del propio Pío XII, con la condición de que los terminara al acabar la guerra—, se enfrentó y convirtió a muchos nazis recalcitrantes y hasta depravados en los campos de prisioneros inhumanos del sur de Marruecos (en particular, el de Ksar-es-Souk), y fue reconocido, respetado y ayudado por la comunidad católica del norte de África.

La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas Europeas

La democracia no es eterna, es incluso extremadamente frágil.
Creyéndola invulnerable, estamos a punto de dejarla perder.

Étienne Chouard

Ya ha transcurrido un lustro desde los atentados del 11-M en los trenes de Madrid, en donde perecieron más de doscientas personas y quedaron afectadas un millar. Se ha especulado hasta la saciedad de muchos de los pormenores de los atentados, de las manipulaciones u ocultamientos de pruebas, de las diferentes versiones, de las posibles autorías, etc. Hasta ahora en relación con la autoría, al menos para el gran público a través de la prensa escrita y los partidos políticos, el debate se ha centrado en si fue realizado por islamistas o ETA, y sólo últimamente se empiezan a oír voces de la posible implicación, al menos en relación a la manipulación y encubrimiento de pruebas, de las cloacas del Estado, siempre en clave de política interna española. Como abundan las referencias, no se entrará en ello. Sin embargo, lo que nadie contempla —o quiere contemplar, supongo que porque causa pánico sólo de pensarlo— es si el papel de las cloacas del Estado fue mucho más activo e incluso si fue un golpe de estado encubierto, quizá con apoyo exterior. No es descartable, puesto que el gobierno de Aznar pisó muchos callos tanto dentro de España (nacionalismos periféricos, política antiterrorista…) como también fuera de ella: expansión empresarial en Hispanoamérica, en el Magreb (coto empresarial tradicional de Francia), basculamiento hacia Argelia en detrimento de Marruecos (con crisis de Perejil incluida, en la que Francia se puso del lado marroquí), oposición feroz a la Constitución Europea de Giscard d’Estaign (con amenaza de bloqueo), apoyo a EE. UU. en la guerra de Iraq (oponiéndose de nuevo principalmente a Francia)… Todo esto se truncó con la derrota electoral del PP. Y fíjense que sale demasiado Francia. ¿Calculó Aznar mal sus fuerzas y apoyos? ¿Por qué después de la derrota el PP, gobernando todavía en funciones, dejó que se hicieran unas pesquisas tan chapuceras y no depuró responsabilidades y, ya con Rajoy, apoyó el engendro constitucional europeo? Misterio.

Viendo todo esto, en el caso de que el 11-M hubiera sido un golpe de estado, me surge la pregunta: ¿habría que entenderlo exclusivamente en clave interna española? El cui prodest? se emplea para señalar a los posibles «cerebros» (Zapatero es demasiado imbécil e insignificante para eso) y si hubiera que quedarse con sólo uno, Giscard d’Estaing podría ser un buen candidato, puesto que su biografía (tiene detalles muy significativos) y el «amor manifiesto» que siempre ha tenido a los españoles lo relaciona con muchos (si no todos, a alto nivel) de los elementos puestos en juego (real o hipotéticamente) en el atentado. Aunque todo esto es tan sólo especulativo (digamos «conspiranoico»), me lo hizo pensar en su momento un artículo aparecido en The Brussels Journal en 2006 que, por su gran interés, lo he traducido para su mejor difusión y que se ofrece a a continuación.


Ex disidente soviético advierte de la dictadura de la UE

Desde el escritorio de Paul Belien, Lun 2006-02-27 22:13
©2005–2009—Society for the Advancement of Freedom in Europe (SAFE), Zurich, Suiza.

Vladímir Bukovsky (Владимир Константинович Буковский, 1942), el ex disidente soviético de 63 años de edad, teme que la Unión Europea esté en camino de convertirse en otra Unión Soviética. En un discurso que pronunció en Bruselas la semana pasada, Bukovsky denominó a la UE un «monstruo» que debe ser destruido, cuanto antes mejor, antes de que se convierta en un estado totalitario completamente desarrollado.

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