Blenderlandia, una nueva sección

Imagen de javcus


Una de las cosas buenas que ha traído la reestructuración de Infokratia es que permite con poco esfuerzo la incorporación de nuevas secciones, y con esto anuncio la apertura de una nueva sección: Blenderlandia, dedicada al mundo de los gráficos 3D realizados con herramientas de código libre.

Reconozco que el nombre no es precisamente una hemorragia de originalidad —las musas suelen mostrarse esquivas y caprichosas, como mujeres que son (¡Aído y feminazis, censurad esto!)— pero deja bien claro el objetivo central: la descripción y empleo del excelente programa de edición y animación 3D de código libre Blender, en estos momentos en su versión 2.49 y que tiene características tan avanzadas como para permitir la realización de películas de animación de gran calidad gráfica —otra cosa es la calidad artística, que depende del talento de cada uno, pero aquí ya no entraré— como, por ejemplo, Elephants Dream.

Imagen de arranque del programa Blender 2.49aImagen de arranque del programa Blender 2.49a

No me limitaré sólo a edición 3D y animación, sino que entraré en el desarrollo de mods de algún juego para PC como The Elder Scrolls IV: Oblivion, un espectacular y magnífico RPG, probablemente en una subsección.

¿A santo de qué una sección monográfica de diseño gráfico y animación 3D en una página cuya temática general, en apariencia, no guarda ninguna relación con lo que acostumbro colgar: política, religión, libros, cine…? Pues por eso: porque es afición, no trabajo, y esta página en realidad se centra en la miscelánea de mis intereses, en lo que no me da de comer; y tiene la suficiente entidad como para distinguirla del resto. Además, es sano dejar de vez en cuando dejar de lado los problemas causados por nuestro régimen demagógico (que ya no democrático), evadirse un poco con alguna tarea noble y artística, porque la pulga que es uno no puede hacer casi nada (porque si muchos no ven la evidencia que se les pone ante los ojos, es porque no quieren ver, y ante esto poco se puede hacer) y, además, es malo para la salud: berrinches, subida de tensión arterial, ardor de estómago… y ya, ¿para qué? Aunque justo es también indicar que con esta herramienta y las otras que comente, y una pizca de habilidad y talento… se pueden hacer sátiras magníficas; al menos no nos quitarán la risa.