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b2evolution 2017-11-22T07:34:57Z
Actualizado: hace 1 min 52 segs

Cristo traicionado, Iglesia traicionada. Salvador e instrumento de salvación

Dom, 2017/11/19 - 12:13

Siendo consciente de la advertencia de San Pedro sobre la enseñanzas de San Pablo en 2ª P 3,15-16, y rogando al Señor que me ayude, me atrevo a escribir estas líneas:

Vosotros, en otro tiempo, estabais también alejados y erais enemigos por vuestros pensamientos y malas acciones; ahora en cambio, por la muerte que Cristo sufrió en su cuerpo de carne, habéis sido reconciliados para ser admitidos a su presencia santos, sin mancha y sin reproche, a condición de que permanezcáis cimentados y estables en la fe, e inamovibles en la esperanza del Evangelio que habéis escuchado: el mismo que se proclama en la creación entera bajo el cielo, del que yo, Pablo, he llegado a ser servidor.
Ahora me alegro de mis sufrimientos por vosotros: así completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado servidor, conforme al encargo que me ha sido encomendado en orden a vosotros: llevar a plenitud la palabra de Dios.
Col 1,22-25

Gran misterio el que apunta San Pablo. No el de que éramos enemigos de Dios por nuestros pecados y el Señor sufrió para que fuéramos reconciliados, siempre que nos mantengamos firmes en la fe. No, el misterio está en lo que añade a continuación. Sus sufrimientos completan lo que falta a los padecimientos de Cristo, para llevar a la plenitud la palabra de Dios.

Mas, ¿qué es la Iglesia sino la plenitud de Cristo?

Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos.
Efesios 1,23

Siendo que Cristo padeció, la Iglesia ha de padecer. Y no solo de parte del mundo, sino incluso por la traición desde dentro. Si hubo un Judas que vendió a Cristo por treinta monedas de plata, hoy hay muchos Judas que venden a la Iglesia para obtener el beneplácito y el aplauso del mundo. Ignoran ellos, necios, que el mundo no les amará sino que les tratará con el mismo desprecio que trataron a Judas cuando se dio cuenta del alcance de su traición. 

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Categorías: Iglesia

No olvidemos lo esencial

Lun, 2017/11/13 - 23:12

En medio de la batalla espiritual en la que estamos inmersos, y que san Pablo tan bien describe en el capítulo sexto de Efesios, es fácil caer en la trampa de defender la verdad -algo imprescindible, necesario, urgente y de vida o muerte para las almas- y a la vez desatender nuestra comunión con el Autor de la verdad.

Mal soldados de la milicia de Cristo seremos si no estamos plenamente unidos a Él mediante la vida sacramental y de oración. El activismo apologético puede ser una mera trampa pelagiana si no reconocemos y damos paso en nuestras vidas a la primacía absoluta de la gracia, de forma que reconozcamos que, como mucho, no pasamos de ser siervos inútiles que hacen aquello que se les pide y se les concede hacer. Y que si no bebemos constantemente de la fuente del mismo Cristo, nuestra propia fuente quedará seca.

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Categorías: Iglesia

Cardenal George, cardenal Cupich, la fidelidad y la capitulación

Mié, 2017/11/08 - 22:35

Palabras del cardenal Francis George, arzobispo de Chicago, durante una charla de 2010 a sacerdotes recién ordenados sobre la creciente secularización de la sociedad y la persecución a la Iglesia por mantenese firme en sus principios:

«Espero morir en la cama, mi sucesor morirá en prisión y su sucesor morirá como mártir en la plaza pública. Su sucesor recogerá los fragmentos de una sociedad en ruinas y lentamente ayudará a reconstruir la civilización como la iglesia lo ha hecho con tanta frecuencia en la historia humana».

El cardenal, que falleció de cáncer el 18 de abrirl del 2014, explicó sus palabras en un artículo publicado en la web de su archidiócesis, que ya fue retirado de la misma, aunque fue recogido por el National Catholic Register. Al final del mismo escribió:

El mundo divorciado del Dios que lo creó y redimió inevitablemente tiene un mal final. Está en el lado equivocado de la única historia que finalmente importa. El Sínodo sobre la Nueva Evangelización está teniendo lugar en Roma este mes porque sociedades enteras, especialmente en Occidente, se han colocado en el lado equivocado de la historia.

El cardenal George fue un claro defensor de los principios no negociables marcados por Benedicto XVI en la exhortación apostólica Sacramentum Caritatis:

… el culto agradable a Dios nunca es un acto meramente privado, sin consecuencias en nuestras relaciones sociales: al contrario, exige el testimonio público de la propia fe. Obviamente, esto vale para todos los bautizados, pero tiene una importancia particular para quienes, por la posición social o política que ocupan, han de tomar decisiones sobre valores fundamentales, como el respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas. Estos valores no son negociables. Así pues, los políticos y los legisladores católicos, conscientes de su grave responsabilidad social, deben sentirse particularmente interpelados por su conciencia, rectamente formada, para presentar y apoyar leyes inspiradas en los valores fundados en la naturaleza humana.

Cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago, durante una charla ante la Catholic Theological Union el pasado mes de octubre:

«Es nuestro trabajo llevar a cabo ese discernimiento. Toma tiempo. Implica disciplina. Y lo que es más importante, requiere que estemos preparados para abandonar las creencias preciadas y los prejuicios arraigados desde hace mucho tiempo».

Aunque no está claro a qué “creencias preciadas” se refiere el purpurado, cabe recordar que siendo obispo de Spokane, en septiembre del 2014 prohibió a sus sacerdotes y seminaristas rezar ante las clínicas abortistas durante la campaña de 40 Days for Life (40 Días por la Vida).

Los dos cardenales, los dos arzobispos de la misma diócesis. Apenas unos años de diferencia. Paradigma de la Iglesia en todo el mundo a dia de hoy.

Luis Fernando Pérez

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