Iglesia

«Liberen al padre Gigi Maccalli»: voces unidas en favor del misionero italiano secuestrado

InfoCatólica - Dom, 2018/10/21 - 18:05

El Ayuntamiento de Crema en Italia envía mensaje al Ministerio de Asuntos Exteriores solicitando máxima atención al caso del Padre Pierluigi Maccalli.

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Colombia aprueba el aborto hasta el momento de nacer

InfoCatólica - Dom, 2018/10/21 - 16:47

Esto en términos médicos modernos es sencillamente permitir el infanticidio.

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Carta de Mons. Baseotto cuestionando la beatificación de Mons. Angelelli

InfoCatólica - Dom, 2018/10/21 - 12:00

Mons. Baseotto, ex-obispo de Añatuya (una de las diócesis más pobres de la Argentina) y obispo castrense emérito, ha escrito una carta donde expresa su malestar ante la posible y cercana beatificación (el texto original y completo).

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Javier Olivera Ravasi
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El juez superior de Alabama insta al Tribunal Supremo a anular Roe v. Wade

InfoCatólica - Sáb, 2018/10/20 - 22:23

La Corte Suprema de Alabama dictaminó que «el valor de la vida de un niño no nacido no es menor que el valor de la vidas de otras personas» e instó a la Corte Suprema de EEUU a anular Roe v. Wade.

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Más cruces de iglesias demolidas en China

InfoCatólica - Sáb, 2018/10/20 - 19:59

Los funcionarios chinos han ordenado la demolición de cruces y algunas otras estructuras de la iglesia en tres diócesis en China.

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El presidente Sebastián Piñera anuncia proyecto de Ley para aumentar la natalidad en Chile

InfoCatólica - Sáb, 2018/10/20 - 19:08

Junto con analizar aspectos como la salud, el empleo, la educación, el envejecimiento, entre otros, Piñera mostró su preocupación por la baja natalidad del país producto de la postergación de la maternidad.

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Piden la liberación de siete cristianos inocentes llevados a juicio en Orissa

InfoCatólica - Sáb, 2018/10/20 - 18:09

Solicitan acelerar proceso judicial a siete cristianos inocentes encarcelados por el asesinato del líder Hindú Swami Laxmanananda Saraswati.

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Los obispos de Canadá advierten sobre efectos desastrosos de la legalización de la marihuana en el país

InfoCatólica - Sáb, 2018/10/20 - 17:39

Los Obispos de Canadá reiteraron su rechazo de la legalización de la marihuana en el país y advirtieron sobre los nocivos efectos de esta medida y el impacto sobre la salud física y psicológica de los consumidores.

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Amenazas a la libertad religiosa en Australia: el objetivo sería erradicar la fe

InfoCatólica - Sáb, 2018/10/20 - 16:52

Marginación de la identidad religiosa en la política y las presiones a los legisladores para no manifestar su fe en el análisis de las materias de política pública.

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El Opus de Tarragona

Germinans Germinabit - Lun, 2018/04/02 - 21:00
A muchos les está sorprendiendo la deriva nacionalista del arzobispo de Tarragona, Monseñor Jaume Pujol Balcells. El primer obispo español de la Prelatura del Opus Dei, ordenado sacerdote en Madrid, doctorado en la Universidad de la Obra en Navarra y residente en Pamplona desde el año 1973 hasta su consagración episcopal en 2004. Designado por el capricho del entonces Nuncio, Manuel Monteiro de Castro, se había pasado más de treinta años fuera de Cataluña, absolutamente desconectado de la realidad de su tierra. Toda una vida consagrada, hasta entonces, a la Universidad de Navarra, de donde salió siendo director de su Instituto Superior de Ciencias Religiosas.

Pero al llegar a su sede episcopal, como suele suceder en todos los miembros de la Obra, empezó a frecuentar con otros hijos de San Josemaría y entre ellos destacó con fuerza el editor del Diari de Tarragona, Luis Sánchez- Friera. Un rico industrial tarraconense, propietario de varios campos de golf en la Costa Dorada y, lo que es más importante a los efectos de este artículo, destacado miembro del llamado “sector negocios” de la antigua Convergència. Un opusdeista pata negra, perfectamente adaptado y proclive a los mantras nacionalistas de rigor.

Luis Sánchez Friera
Esa familiaridad podría explicar la conversión nacionalista del obispo Pujol, pero no sería completa sin la aparición de la tercera pata de ese banco de la relación Obra-nacionalismo, que no es otro que Joan María Piqué Fernández, ex jefe de prensa de Artur Mas y posteriormente de la candidatura electoral de Junts per Catalunya, hasta recalar al final como responsable de prensa de la corte de Puigdemont en Waterloo.

Piqué es miembro de una ilustre familia del Opus Dei, proveniente de la localidad leridana de Benavent, donde su padre es un rico y afamado industrial frutícola. Recién acabada la carrera (¡cómo no en la Universidad de Navarra!) fue apadrinado por Sánchez Friera, haciendo sus primeros pinitos como periodista en el Diari de Tarragona. De ahí fue lanzado al estrellato, pasando a las responsabilidades ya apuntadas con Artur Mas y Carles Puigdemont.

Pero tampoco se cierra el círculo con Joan Maria, porque tiene dos hermanos, llamados Ramón María y Antoni María (con ese María añadido tan opusino), que están enrolados en destacados frentes del movimiento independentista. Ramon María fue el ideólogo y responsable de la imagen y difusión de los carteles de Puigdemont y trabajó intensamente en el comité de campaña de Junts per Catalunya. Por su parte, Antoni Maria es, desde su creación, uno de los miembros de la redacción del diario digital independentista El Nacional, dirigido por José Antich, antiguo director de La Vanguardia.

Joan Maria Piqué Fernández
Una perfecta relación entre Iglesia, prensa y poder, amalgamada con el ungüento del Opus Dei, que ha venido padeciendo la misma transformación que ha acontecido desde el nacionalismo del “peix al cove” al secesionismo del procés. Ni el obispo Pujol ni el editor del Diari de Tarragona ni la familia Piqué Fernández eran unos independentistas enragé. El obispo ni tan siquiera era nacionalista; más bien un perfecto desconocedor de ese mundo. Pero de repente todos sufrieron la conversión. La misma conversión que experimentó Artur Mas, el jefe de Joan María Piqué.

Lo curioso es que esta conexión tarraconense se valió preferentemente de la palanca del Opus Dei. El denostado Opus de los Lópeces franquistas, del Santuario de Torreciudad aragonés, del escándalo Matesa y del supuesto integrismo religioso. Vivir para ver. En Tarragona. 

Oriolt
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DOMINGO DE PASCUA

Germinans Germinabit - Dom, 2018/04/01 - 15:00

¡HA RESUCITADO EL SEÑOR, REALMENTE RESUCITÓ! ¡ALELUYA, ALELUYA! \Users\Francesc\Desktop\306168_124885270968794_2043392856_n.jpg
Pascua
.
Elevó, adusto, el sacerdote anciano
de ácimo pan la nítida blancura;
trazo el signo de un símbolo su mano
y consumo la mística figura.
.
Plegose en el altar velo liviano
Y ante el pueblo, en beatifica postura,
Fulguró el sol flamante y soberano
De la enorme custodia, su hermosura.
.
Un torrente de luz bañó las naves;
Hubo explosión de gloria en el himnario;
Surgieron del armonio notas graves.
.
Cuando entre el humo undívago del ascua
Del coro voló un ave al campanario,
La campana mayor repicó a Pascua.
. . .
                                                                   Abel Alarcón (1881-1954)

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    La Glosa Dominical de Gérminans

    Germinans Germinabit - Vie, 2018/03/30 - 21:00
    http://2.bp.blogspot.com/-jk3De03DDrw/VR2mqXHW9DI/AAAAAAAAGv4/c6B9apynThc/s1600/Pascua.jpg
    ¡HOY ES PASCUA!

    ¿Y es suficiente? Bueno, quizás está demasiado condensado, pero sí, éste es el corazón de la vida, de la fe, de la felicidad, de la Iglesia. Todo nace aquí y todo tiende hacia este día, como fuente y culmen. Para entender la Pascua nos pusimos en camino durante toda una Cuaresma, pero ahora dejémonos conducir por la Palabra de Dios.
    El evangelio de hoy gira en torno a la ausencia de Jesús en el sepulcro, motivo de la carrera desesperada de María Magdalena, y la presencia de algunas huellas que asombran a algunos como a Pedro, o abren los ojos a otros como a Juan. Las vendas que hay en el sepulcro están en el suelo, vacías, razón por la cual el cuerpo que estaba dentro ya no está, pero no como quien se ha desprendido de ellas y después las ha doblado al estilo de una buena ama de casa que deja todo en orden. De la misma manera, el sudario que habían colocado en su cabeza está doblado aparte, en su sitio, como envolviendo a Aquel que ya no está. Es posible que pueda parecer una lectura intencionada, “dirigida”; pero ¿cómo se explica si no la reacción de los discípulos? Si hubiera salido por sí mismo, por ejemplo como resultado de una muerte aparente, ¿hubiera roto las vendas y las hubiera doblado de nuevo? Y si hubieran sido ladrones, ¿acaso no habrían sacado de en medio las vendas arrinconándolas? Pero es algo diferente lo que ven los discípulos.
    Muchas veces he pensado, ¡si yo hubiera estado allí! Pero creo que siempre tengo ante mí esa escena: cada día delante de mí veo una aparente ausencia de Jesús allí donde querría encontrar una sobreabundante presencia de vendas de resurrección. El evangelio me dice que ellos quedan desconcertados porque aún no habían comprendido lo que la Escritura decía: que tenía que resucitar.
    \Users\FRANSESC\Desktop\tumba vacio.jpg
    Esta mañana, tanto vosotros como yo estamos entre Pedro y Juan. Entre Pedro que contempla y enmudece, y Juan que creyendo entiende lo que ya ha acontecido. Quizás Juan tuvo a su favor el hecho que su vocación nace de una invitación especial: ¡ven y lo verás! Quizás desde aquel momento había empezado a entrenarse para la escucha y el descubrimiento de Jesús y su obra. O quizá se había dejado interpelar un poco más profundamente respecto a sus compañeros, quizás… ¡Se lo preguntaremos en el cielo!
    Ahora es a nosotros que nos toca escuchar este evangelio, esta hermosa noticia: a Jesús no lo ves porque no está entre los muertos. ¡Vive para siempre! Está vivo y bien vivo. Y obra, y perdona y sana como antes, y más que antes. Él es el que vive para siempre.
    Aquí está toda la Pascua: Jesús por mi amor se ha fiado de mí y yo lo he rechazado. Lo he expulsado lejos de mí y lo he clavado en la cruz. Pero su amor ha vencido mi maldad con la dulzura, me ha desarmado interiormente porque me ha perdonado. No ha llevado cuentas de mis delitos. Bien al contrario.
    Esto es morir por los pecados: no es pagar el saldo de un fruto robado en el inventario del paraíso terrestre. Al revés: es aceptar mi rechazo instigado por el enemigo que me asegura que no debo fiarme de Dios porque no me ama. Esto es consolidar la fidelidad hasta las raíces, hasta el fondo: porque Jesús es fiel al Padre ya que cumple su voluntad y fiel a mí porque no me abandona, no me deja de la mano.
    Para poder hacer esto, Jesús se abandona totalmente a las manos del Padre. Y para poder enfatizar este aspecto, el verbo de la resurrección está en forma pasiva: ha sido resucitado (sobrentendiendo por el Padre) ya que de este modo me muestra la grandeza del corazón del Padre.
    Mirando bien las vendas, descubro que los signos de la resurrección están dentro de mí porque ya he experimentado Su misericordia y Su fidelidad. Aunque después hago todo lo que puedo para sepultar y enterrar estos trazos de su amor en las tantas ausencias del tiempo, en la rutina, en las actividades. La habitual niebla de los pantanos.
    http://4.bp.blogspot.com/-VU0FwRL5mII/VR2oLsMJGfI/AAAAAAAAGwE/gR6cS3LUPvg/s1600/JesusResucitado.jpgQue hoy sea Pascua quiere decir que de nuevo María Magdalena (la Iglesia) me acompaña  a la entrada del sepulcro, y de nuevo se me muestran las vendas de este año, los signos de la resurrección que Jesús ya ha hecho germinar dentro de mí y me pide, ante todo, que sepa mirar, es decir que tome nota y reconozca que existen hechos y obras suyas en mi vida, no pensamientos o sensaciones.
    Una vez haya mirado y reconocido tales huellas, la palabra de Dios me quitará las orejeras que me impiden ver, comprender y creer. Y desde aquel momento mi entorno cambiará. En primer lugar Jesús no me resultará tan lejano; y aunque a veces no sé muy bien dónde, Él está vivo y cercano a mí. Es la fuente misma de mi vida y empiezo a comprender que he permanecido lejos de Él y aprendo a buscar y desear todo aquello que sabe a vida porque está iluminado de su luz nueva, porque he descubierto que el resto ya no me interesa.
    Se cree en la Resurrección no a ciegas, apretando los dientes y cruzando los dedos, sino con los ojos bien abiertos y la mirada agradecida, porque en pequeñas migajas la hemos experimentado en su perdón.
    Hoy es Pascua porque has entendido que su Amor y su Perdón no tienen límites. Porque has entendido que Él no se cansará nunca de darte la vida. Tanta como para superar la muerte.
    Y no has de hacer nada. Sólo acoger, claro está, sin escabullirse como los apóstoles durante la Pasión: más bien decididos, cómo el hijo pródigo que regresa a la casa del Padre y es abrazado. Sólo recibir: en el fondo tampoco es tan difícil…
    ¡Buena Pascua y buena vida nueva con Jesús!
    Mn. Francesc M. Espinar Comas
    Párroco de Santa Coloma de Gramenet
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    VIERNES SANTO

    Germinans Germinabit - Jue, 2018/03/29 - 21:00

    AL SANT CRIST DEL CANYET DE BADALONA
     
    Des de la Creu aixecada
    on teniu clavat el cos,
    Jesucrist vostra mirada
    gireu vers els pecadors.
    ...
     Voluntat de l'Etern Pare
    al món vareu devallar
    i una Verge us sigué Mare
    que és com rosa a mig badar.
    Llucifer d'aquesta aubada
    s'enlluerna amb les clarors.
    ...
    Tot un poble se us confia,
    Senyor, ben devotament,
    segueix la vostra agonia,
    segueix el vostre turment.
    Sa gent és neguitejada
    de l'amor que té per Vós.
    ...
    Des de la Creu que ens ampara,
    sota del mantell blavís,
    Jesucrist dolcíssim Pare
    porteu-nos al Paradís.
    Passarem per l'estel·lada
    camí vostre lluminós.

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      JUEVES SANTO

      Germinans Germinabit - Mié, 2018/03/28 - 21:00

                                                        
      TE QUEDAS, SEÑOR
      En el pan, para calmar nuestra hambre espiritual
      Y, cuando te vemos partir y repartir así la hogaza,
       vemos que nos amas
       hasta el extremo que tu Cuerpo,
       se desangra y se derrama en sangre,
       para que, nosotros tus amigos,
       tengamos asegurado alimento en nuestro caminar. 

      TE QUEDAS, SEÑOR
      Y, al quedarte entre nosotros,
      lo haces como el que siempre sirve y se da.
      Como el que, arrodillándose o inclinándose
      nos indica que el camino de la humildad
      es el secreto para llegarnos hasta Dios
      y para mitigar penas y sufrimientos.

      TE QUEDAS, SEÑOR
      Con un amor tremendamente asombroso
      nos enseñas el valor de la fraternidad
      la clave para vivir contigo y por Ti.
      La llave para, abriendo la puerta de tu casa
      contemplar que, el interior de tu morada,
      está adornado con el color del amor
      y con la entrega de tu Sacerdocio
      o con el sacrificio de tu vida donada.

      TE QUEDAS, SEÑOR
      Para que, sin verte,
      te adoremos en tu Cuerpo en tu Sangre.
      Para que, al llevar el pan hasta tu altar,
      nos acordemos que es signo de tu presencia.
      Para que, al repartirlo entre los necesitados,
      comprendamos que es sacramento de tu presencia.

      TE QUEDAS, SEÑOR
      Y nos dejas un mandamiento: ¡Amaos!
      Y nos sugieres un camino: ¡El servicio!
      Y te quedas para siempre: ¡La Eucaristía!
      Y eres, sacerdote que ofrece
      Y eres, sacerdote que se ofrece
      por toda la humanidad.

      Gracias, Señor 

      P. Javier Leoz

        Categorías: Iglesia

        Ecce Lignum Crucis. El árbol de la cruz, espejo del árbol del paraíso

        Germinans Germinabit - Mar, 2018/03/27 - 21:00
        Cristo, cargado con nuestros pecados, subió al leño para que muertos al pecado 
        vivamos para la justicia. Sus heridas nos han curado (1 Pedro 2,24)

        Dos misterios cruciales de la vida del hombre penden de sendos árboles: el Árbol de la Cruz, del que tenemos clara noticia, y el Árbol de la Vida, situado nada menos que en el Génesis, en el principio de la Creación. El Árbol de la Vida, pieza clave en la Creación y sobre todo en la caída del hombre, nos cae tan inmensamente lejos como la Creación del mundo. Aunque  el Génesis nos dé cuenta de ambas, una y otra quedan envueltas en el misterio; por lo que está claro que no podemos pretender leernos este primer libro de la Biblia como si fuese la narración puntual y exacta de una secuencia de acontecimientos, porque es evidente que ni siquiera pretende serlo. Su prioritaria intención doctrinal es evidente: véanse como ejemplo el descanso del 7º día de la Creación y la institución divina del matrimonio, con los respectivos comentarios teológicos.

        Sin embargo, en el episodio del Árbol de la Vida, que toda la patrística vio reflejado y superado en el Árbol de la Cruz, hay elementos textuales que nos permiten despejar algunas incógnitas: partiendo obviamente de que no estamos analizando una secuencia de datos sino un Misterio (un gran misterio) que, siguiendo la tradición exegética de los Santos Padres, tiene su desenlace en el Árbol de la Cruz. Hemos de explicar el misterio de la caída del hombre en el Paraíso con otro misterio: el de la Redención. Es el Árbol de la Cruz la clave que nos permite comprender el Árbol de la Vida del Paraíso.

        Del árbol de la Cruz pende el fruto de nuestra Redención. El hombre quedó arruinado por el pecado original, siendo por ello expulsado del Paraíso. Ni tamaño castigo ni tan dolorosa Redención pudieron tener como causa, la clásica manzana ni un simple acto de desobediencia respecto a un precepto -en principio indiferente- en el que fue tan fácil engañar al hombre. Sería tremendamente desproporcionado el castigo respecto al delito. Cuesta mucho entender que Dios impusiera tan enorme castigo no sólo a Adán y Eva, sino también a todos sus descendientes por desobedecer un oscuro mandato. En efecto, una lectura simple del texto pareciera hacernos ver un Dios totalmente arbitrario y tremendamente severo. Tiene toda la pinta de ser una mala lectura de la primera carta de presentación de Dios al hombre. Y sobre todo, esa lectura estaría en contradicción frontal con la infinita generosidad de Dios para con el hombre.

        ¿Cuál fue pues el pecado de nuestros primeros padres, cuál fue el pecado que le mereció al género humano ser expulsado del Paraíso? Dirijamos nuestra mirada al Árbol de la Cruz, del que pende la salvación del mundo: el precio que paga Dios (porque al final es Dios quien carga con la deuda del hombre) es de una atrocidad extrema. Parece bastante obvio que alguna relación ha de haber entre ese castigo extremo de expiación asumido por Dios mismo, y el pecado que se expía con ese castigo. Al optimista O felix culpa de san Agustín, hay que responder con un O terribilis culpa, por cuya expiación sufrió tan terrible pasión y muerte el Redentor.

        Si seguimos mirando al Árbol de la Cruz, vemos que de su fruto nos alimentamos: Hoc est corpus meum. Accípite et manducate ex eo omnes. In remissionem peccatorum. Nos hemos acostumbrado a escuchar estas palabras y ya no nos impresionan. Entregado por vosotros (et pro multis) para el perdón de los pecados. Tomad y comed. Es el fruto del Árbol de la Cruz que nos ofrece Dios Padre para que comiendo de él nos salvemos del morir eterno. ¡Pero a qué precio! ¡Dios mío, a qué precio! Al precio de la muerte infamante del Hijo del Dios Altísimo. ¿Y cuál podía ser ese horrible pecado del hombre para cuya redención se requería un precio tan exorbitado? ¿No es coherente que fuese también exorbitado el pecado?

        Y una reflexión más: la ruina del hombre no fue por una respuesta justiciera de Dios a la acción del hombre, sino un efecto directo del propio pecado, en virtud del cual resultó arruinado el hombre. Fue el pecado – el mal libremente querido y buscado- el que ocasionó la ruina del hombre. Y además con el carácter propio del pecado original: el que se transmite por sí mismo, lo quieras o no, a todos los descendientes. Un pecado que afecta a la condición inherente del hombre: la de entonces y la de ahora. Una condición tan pegada al hombre como su misma piel. Es la tara que nace con cada hombre en cada hombre. Que determina su condición humana. Como el animal cautivo que nace por la voluntad de su amo, nace cautivo: la cautividad  es su tara de nacimiento. Alguien se ha erigido en dueño de su vida.

        Pero volvamos al Paraíso y situémonos en el castigo divino. ¿Así que has comido del árbol del que te prohibí comer? Multiplicaré el sufrimiento de tus embarazos -le dice Dios a la mujer- y parirás con dolor; y el hombre se aprovechará de tu necesidad de acercarte a él, para dominarte: se convertirá en tu señor. Y al hombre: Maldita sea la tierra por tu causa, comerás el pan con el sudor de tu frente (Génesis 3, 3-19). Ahí aparece bien evidente el trabajo como castigo para el hombre; y para la mujer, la multiplicación de sus problemas de madre, y el abuso por parte del hombre sobre su condición de esposa o compañera. Eso es lo que dice el texto sagrado.

        Respecto al árbol, es el de la Vida. Uno solo. El de la Ciencia del Bien y del Mal es una característica del mismo árbol, un epíteto. Una lectura atenta de todo el pasaje no deja lugar a dudas. El final del episodio es, en efecto, que colocó Dios a los Querubines con su espada de fuego para custodiar el camino del Árbol de la Vida: sólo el Árbol de la Vida.

        ¿Cuál es pues la materia prima del relato del pecado original? LA VIDA, fruto del Árbol más precioso, que estaba en medio del Paraíso de las delicias. Y el hombre se atrevió a convertirlo en su alimento habitual, distinguiéndose de los demás animales y alejándose de este modo de la naturaleza. Y en el pecado, gravísimo, llevarían la penitencia: porque ese pecado transmutó la especie humana. Cometiendo ese pecado se les abrieron los ojos y descubrieron el bien y el mal. Eso es lo que le mereció al hombre atreverse a cultivar el Árbol de la Vida y a alimentarse de sus frutos. 

        Pecado gravísimo contra Dios, pero gravísimo también contra sí mismo. Ese pecado fue la ruina de la especie. La condición de la mujer y la del hombre son consecuencia de ese pecado. Y lo peor de todo es que una vez que ha aprendido el hombre a echar mano del fruto del Árbol de la Vida, está ya perdido para siempre, porque ya es incapaz de recular. La naturaleza es inexorable: no perdona. Variarán las formas de alimentarse los unos de las vidas de los otros; pero al final queda en pie la voracidad humana: una vez puesta en marcha esa voracidad, ya no hay quien la sacie. ¿A quién no le consumen los demás, sean quienes sean, por lo menos la mitad de su vida? ¿Y hay alguien que no se dé vida a costa de la vida ajena? Y en los momentos difíciles, a dentelladas.

        Cuando se escribió el Génesis, estaba de moda contentar a los dioses (Baal, Moloch, Be-el-Zebú…) sacrificándoles los recién nacidos prescindibles. Era lo que se llevaba en aquel tiempo en aquella región del mundo y en tantas otras.  Eso comportaba disponibilidad absoluta de la mujer, que además de satisfacer al hombre a capricho, cumplía la sagrada misión de proveer los altares de los dioses con las víctimas más apetecidas… Y antes de ser ésos sacrificios de holocausto (totalmente quemados) habían sido sacrificios de comunión. El Árbol de la Vida era sacudido violentamente por dioses y hombres. Y de él se nutrían.

        Y hoy seguimos explotándolo y sacudiéndolo con un esquema que en lo esencial es igual que hace 3.000 o 4.000 años. Hoy los frutos del Árbol de la Vida no se comen a lo bestia, sino que forman parte de cosméticos, fármacos y aditivos alimentarios de altísima calidad. Está superada aquella antigua barbarie, ¿eh que sí? Hoy el Árbol de la Vida es sacudido con furia, y tanto su explotación y cultivo como el mercadeo de sus frutos, vivos o muertos, enteros o por piezas, está en plena efervescencia: óvulos, embriones, vientres de alquiler al servicio del sexo estéril, peligrosísimas ingenierías embrionarias, mercado floreciente (nunca falta dinero para el negocio de la vida). Por fin lo hemos conseguido: pasando por encima del bien y del mal. Y justo porque nos hemos atrevido con el mismísimo Árbol de la Vida, hemos llegado adonde queríamos llegar, ¡a ser como dioses! Pero como vaticinó Dios en el Paraíso, eso será nuestra muerte. Y todo, absolutamente todo, poniendo el Árbol de la Vida al servicio de la concupiscencia y de la codicia del hombre: con enorme quebranto para el pobre Árbol de la Vida y para sus malhadados frutos. 

        Hoy en efecto (y quién sabe si no estaremos ya en los novísimos) es mucho peor que en aquellos albores de la humanidad. Hoy tenemos la Redención, tenemos la Cruz de Jesucristo como nuevo Árbol de la Vida y Árbol de Salvación. Y el mundo, especialmente Occidente, ha apartado su mirada del Árbol de Salvación, vergonzantemente ocultado a menudo por aquellos en cuyas manos lo puso Dios, y cuyas bocas tenían que difundir el Evangelio de la Vida.

        Dios hecho víctima, hecho alimento en el Cuerpo entregado de su Unigénito para que renunciemos a alimentarnos vorazmente los unos de los otros. Dios Todopoderoso que ha optado por ser Él mismo nuestra víctima y nuestro alimento, ha de sufrir hoy una nueva Pasión, un nuevo Vía Crucis, viendo cómo nos esforzamos en volver inútiles su Pasión y Muerte por la redención de la humanidad. Y ha de sufrir viendo cómo nos empeñamos en abaratar y trivializar el Cuerpo y la Sangre de la víctima que se nos ofrece como fruto precioso del Árbol de la Cruz. 

        Ecce lignum Crucis: He aquí el Árbol de la Cruz del que pende la salvación del mundo.

        Custodio Ballester Bielsa, pbro.
        Sacerdotes por la Vida    
        Categorías: Iglesia

        Misas amarillas y vacías

        Germinans Germinabit - Lun, 2018/03/26 - 21:00
        La foto que encabeza este artículo corresponde a una misa en la Basílica de San José Oriol, celebrada el pasado día 22 de marzo. No es una celebración cualquiera: se conmemoran los 100 años del inicio de su actividad parroquial y preside el cardenal Omella. La fotografía no engaña: media entrada, cabezas canas y calvas junto a bufandas y lazos amarillos y ausencia absoluta no solo de juventud sino de edades activas. Alguien podrá objetar que he puesto la foto de cuando cantaba la coral y no propiamente de la misa. Es igual. La he puesto, simplemente porque no había otro plano general, pero si enlazan la web del arzobispado y acuden al reportaje fotográfico, llegarán a la misma conclusión: poca gente, muy mayor y presencia de bufandas y lazos amarillos. 

        El hecho no es más que una anécdota, pero es una anécdota que me ha llevado a la reflexión. Porque a la par que está claro que esas misas con tendencia amarilla se hallan vacías hasta en sus más insignes solemnidades, resulta que aquellas misas y parroquias donde no se propugna el amarillismo se hallan llenas y a ellas acuden preponderantemente tanto la juventud como las edades activas que han desertado de aquellas, buscando una parroquia que mejor se acomode a su forma de vivir la fe. Y en su forma de vivir la fe, no se halla presente la manipulación política de la Iglesia.
        De esa misma parroquia de San José Oriol, situada en el corazón mismo del Ensanche, se han trasladado muchos feligreses a la colindante parroquia de la Miraculosa. Ayer estuve en su celebración de Domingo de Ramos. En la misa de 13 h, más de 500 personas. Un lleno impresionante. Que creo que se repitió en la misa de 12 h. Con lluvia y frio. Pues ahí estaban matrimonios jóvenes con sus hijos, personas de mediana edad y esa juventud ausente en muchos templos. Y no vi ni un lazo amarillo. Y mucho menos una bufanda.

        Entonces, si los feligreses más comprometidos abandonan aquellas parroquias en que se mezcla política y religión, convertidas en militantes del independentismo, desconozco a qué viene el frenesí que se ha arrebatado de nuestros obispos desde la vuelta a la cárcel de Turull y compañía y la detención de Puigdemont en Alemania. Un frenesí que inicia el opusino arzobispo de Tarragona, con un tuit en el que afirma que “los encarcelamientos hacen más difícil la convivencia”. Analicen bien las palabras: ¿Qué convivencia hace difícil? ¿Es que será más difícil convivir entre catalanes? ¿El obispo comprende que esa convivencia sea más difícil, mientras aquellos políticos sigan presos? Cuidado, monseñor Pujol, que palabras tan alambicadas y equívocas las venía lanzando de igual forma el obispo Setién.

        Resultado de imagen de bisbe pardo banyoles processo dels dolorsPero después del de Tarragona, vino Pardo, el obispo de Gerona. Y éste no se limitó a un tuit, sino a una predicación previa a la procesión de la Virgen de los Dolores en Banyoles, con este párrafo: “…el dolor de tantas familias y de tantos líderes nuestros, de nuestro país, que están privados de libertad, el dolor de aquellos que sufren, que sufrimos por esta situación; tanto dolor, Madre, que también hoy al pasear vuestra imagen por las calles hemos puesto a tu lado y a tu frente…”. Ya no se trata de manipular a la Iglesia, sino a la mismísima Virgen María. Poniendo a “nuestros líderes” a su lado y al frente. Similar manipulación a la del obispo Novell, cuando utilizó a la Madre de Dios en defensa del independentismo. Y junto a Pujol y Pardo, aunque de forma más moderada el cardenal Martínez Sistach y el obispo Cortés.

        Ningún obispo se ha puesto del lado de la otra mitad de catalanes que pensamos radicalmente diferente. De la otra mitad de catalanes que nos hemos alegrado de que se detuviese, por fin, a Puigdemont. ¡Era un prófugo de la Justicia! Y de esa otra mitad de catalanes, muchos católicos empezamos a estar hartos de ese estado de agitación episcopal con los políticos presos. Resultando, además, que somos los católicos que llenamos unas Iglesias, las neutrales, mientras que las partidistas se hallan vacías. Sabrán sus episcopales mentes el porqué de ese afán manipulador, pero que a nadie le extrañe que tanta insistencia tenga un efecto boomerang. Y no sólo en la X de la declaración de la renta. 

        Oriolt
        Categorías: Iglesia

        Domingo de Ramos

        Germinans Germinabit - Dom, 2018/03/25 - 15:00

        LLUEVEN LAS PALMAS Y LOS OLIVOS:
        ¡ES RAMOS!
        Llueven las palmas y los olivos
        cubriendo el suelo completo
        bajo el andar de un burrito
        que a pesar de los gritos
        avanza, dispuesto.

        La mirada de su jinete,
        mansa y penetrante,
        conoce a quienes le cantan
        vivas y alabanzas
        con glorias exuberantes.

        Más conoce también
        lo que habita en sus corazones
        sabe de la traición,
        sabe a crucifixión,
        más no busca razones.

        Sabe, muy dentro de sí,
        por ser Dios, por ser tal,
        que ha de entregarse inocente
        para salvar a toda la gente
        y no les desea ningún mal.

        Quizás lo más difícil
        no fue ser Dios o persona,
        sino ser la transición
        que no admitía tribulación
        para ser cordero que perdona.

        Quizás lo más difícil
        fue saber lo que iba a pasar
        y que siglos después
        aunque estemos a sus pies
        muchos lo habrían de rechazar.

        Pero aún así
        burrito y jinete prosiguen
        acercándose hacia el destino
        que no tiene otro camino,
        cruz de amor la que persigue.

        Y aquel santo morirá
        y sangrará por la humanidad,
        cada clavo martillado,
        cada miembro mutilado
        será sol en la oscuridad.

        Por eso, burrito y jinete
        se adentran en mansa entrega,
        conocen la sangre por correr
        pero conocen el final también,
        y la resurrección espera.

        Cuando haya alcanzado al Padre
        volverá con su gloria original,
        con corona de rey,
        con poder sobre el universo,
        y con la misma humildad...

        Arre burrito, lleva a Jesús
        a morir por nosotros, a morir en la cruz
        para que esta Pascua una vez más
        renazcamos con Él a una vida de paz.
                                                                                        (Anónimo)
        Categorías: Iglesia

        La Glosa Dominical de Gérminans

        Germinans Germinabit - Vie, 2018/03/23 - 22:00
        ACLARAR LA ACTITUD DE LOS CORAZONES
        El domingo de Ramos en la historia de la salvación señala el inicio oficial de la profecía del santo Simeón, en torno al lugar apologético que ocupa la persona de Jesús a los ojos del mundo.
        Esta posición viene enmarcada con dos símbolos bien conocidos: el olivo y las palmas. Profetizó Simeón: “Él está aquí para ruina y resurrección de muchos en Israel: será bandera discutida (signo de contradicción) para que queden claros los pensamientos (la actitud) de muchos corazones” Lc. 2,34
        Jesús, signo de contradicción: este término indica esencialmente el posicionamiento histórico de dos bandos opuestos respecto al personaje de Cristo. Comenzó hace 2000 años con la entrada triunfal de Jesús en la Ciudad Santa donde emergen dos posiciones contrapuestas. Por una parte un pueblo que lo reconoce y aclama como el Cristo, Hijo de David; y por otra, el grupo de los notables del poder religioso y político hostil, indiferente o crítico hacia el Mesías aclamado. Acontenció hace veinte siglos pero también en nuestros días y continuará hasta el fin de los tiempos cuando los hombres se dividirán siempre en partidarios y detractores, en pro y contra Cristo, pasando facilmente del Hosanna del domingo al Crucifige del Viernes Santo.
        \Users\FRANSESC\Desktop\oluvera.jpg¿Qué decir de todo ello? Pues que ante Cristo no se puede permanecer neutral. Él mismo lo afirmó categoricamente. “O conmigo o contra mí” Mt.12,30. Por eso también nosotros estamos llamados a una toma de posición. 

        O con Él: el filósofo Ernest Bloch (nacido en 1886) aún siendo marxista reconoce que “Jesús está unido como ningún otro a los hombres y permanece junto a ellos, a su lado, como el signo más dulce y ardiente de su dulzura, el signo que más nos quiebra y nos ama”. O contra Él: nos lo demuestra esta página de furiosa hostilidad  hacia Cristo del dramaturgo sueco Johan August Strindberg que en 1849 entre otras cosas escribe:  “¿Cómo podéis pretender que podamos tomar en serio aquello que se nos revela como una gran patraña? ¿A quién ha redimido Jesucristo, el Redentor? En verdad él atenta contra la inteligencia, la carne, la belleza, la alegría, los afectos más puros. Es un asesino de la virtud, de la lealtad, del valor, de la gloria, el amor y la piedad”.
        Haciendo honor a la verdad hay que reconocer que a menudo hasta los más feroces se rinden ante la fascinación de Cristo, porque antes de morir en 1912 Strindberg se convirtió en cristiano e incluso llegó a ser un místico.
        \Users\FRANSESC\Desktop\palmes.pngDos conocidos símbolos muy significativos: el olivo y las palmas: “La multitud numerosísima extendió sus mantos por el camino, mientras otros cortaban ramos de los árboles (olivos y palmas) y los extendían a su paso”.
        El olivo es símbolo de fortaleza y de la consistencia aún a merced de la intemperie. El olivo pues, nos recuerda la fortaleza y la perseverancia en el seguimiento de Cristo, especialmente en un clima de paz, de concordia y gozo con todos, especialmente hoy en día donde reina el virus de la contraposición, la discordia y la agresividad.
        En cambio las palmas son símbolo de la victoria, reservada a los valientes testigos y mártires de la fe. Los mártires han existido y existirán siempre porque: “el mundo -decía el beato Pablo VI- tiene más necesidad de testigos que de maestros”.
        Ante Jesús no se puede permanecer neutral. He aquí la escala de los estados de ánimo más frecuentes ante Cristo, que se manifiestan en la experiencia cotidiana de cada uno y también como actitud de la opinión pública ante Cristo:
        1. La actitud de Hosanna: signo de adhesión plena y entusiasta a Él. Son los cristianos convencidos.
        2. La actitud del Crucifige: signo de rechazo y de odio hacía El. Se trata de ateos pertenecientes a sectas satánicas y esotéricas varias. Pero respecto a nosotros, valga la aguda observación de la escritora alemana Ricarda Huch (1864-1947) la cual afirma: “No existe una época de Cristo en la historia, porque él es eterno. También los incrédulos de hoy en día y los sin Dios del mañana se nutren de su espíritu. Él es la roca que las olas del tiempo no pueden destruir.”
        3. De la veleta: es el signo de una relación con Cristo alternante entre el Hosanna y el Crucifige. Representa a los cristianos chaqueteros o de corriente alterna (AC/DC) que desdeñan el dejarse totalmente involucrar por Cristo. Guido Piovene en su libro “Le Furie” (1907) nos deja esta chocante reflexión: “El mundo surgido después de Ti, oh Cristo, y donde yo he nacido, es demasiado extenso y demasiado vacío, por tu fuerza. La sombra de la cruz lo cubre únicamente en parte; y la mayor se queda fuera como la proyección de una sombra cada vez más diluida hasta que se desvanece”.
        4. De la indiferencia: es el signo que abrazan los agnósticos y cuantos viven como si Dios no existiese.
        5. Del síndrome de Herodes: es el signo entre los más sutiles, porque se camufla fácilmente con el ropaje de la hipocresía y de una respetabilidad de fachada única. Herodes dijo a los Magos: “Id e informaos cuidadosamente del Niño, y cuando lo encontréis hacédmelo saber para que yo vaya también a adorarlo” Mt.2,8. Este símbolo pudiera representar maravillosamente a humanistas laicos, mafiosos, masones, filantrópicos y a cuantos quisieran desterrar al cristianismo con guante blanco.
        Con el domingo de Ramos entramos de lleno en el Misterio Pascual. La euforia de la entrada de Jesús en Jerusalén, pronto desemboca en la sombra del Calvario. Pero sabemos que de esta alternancia de alegría y dolor surgirá para siempre y para toda la humanidad, la inextinguible luz de la Resurrección del Señor. Con esta actitud de espera, vivamos los acontecimientos de la Semana Santa. Iniciemos la Semana Santa con el grito salvífico del Hosanna. Que el paso del tiempo en esta vida sea un Hosanna continuo, preludio de aquel que en la Gloria de Dios no acabará jamás.

        Mn. Francesc M. Espinar Comas
        Párroco del Fondo de Santa Coloma de Gramenet
        Categorías: Iglesia

        Stabat Mater Dolorosa

        Germinans Germinabit - Jue, 2018/03/22 - 22:00
        Siempre que he seguido el Vía Crucis del Papa en torno al Coliseo, me ha conmovido  y me ha movido a reflexión el hecho de que en lugar de nuestro “Por vuestra Pasión sagrada”, se cante allí el “Stabat Mater”, consolidando la idea de la Corredención de María. Este himno a los Dolores de María, hace que vivamos en paralelo el Vía Crucis del Señor con el Vía Crucis de su Santa Madre. Porque si tremendísimos fueron el dolor y el sufrimiento de Cristo en su pasión y muerte, tremendo tuvo que ser también el sufrimiento de su Madre, al contemplar el horrible martirio al que fue sometido su Hijo. O vos omnes qui transitis per viam, atténdite et videte si est dolor sicut dolor meus. Oh vosotros, todos los que pasáis por el camino, atended y ved si hay dolor como mi dolor: es el clamor de Jeremías en sus Lamentaciones.
        Y sí, claro que es cierto que los tormentos que sufrió Jesús en su Pasión (“Ecce Homo”) exceden toda medida. Claro que es lo más propio dolerse con el doliente más que con su Madre, por más que la veamos sufriendo y nos duela también su dolor. Pero a poco que analicemos las manifestaciones populares de la Semana Santa, vemos que el lugar que ocupa en ella la Madre Dolorosa es imponente. Ahí está, la Virgen de las Angustias, la Esperanza Macarena, que es otra Virgen Dolorosa, ahí están la infinidad de Dolorosas que son llevadas en procesión por toda España e Hispanoamérica.  
        Pero hay más: resulta que entre las advocaciones de la Virgen que han pasado a nuestras onomásticas, la de Dolores tiene una presencia muy destacada. En España son legión las mujeres que llevan con garbo el nombre de Dolores (hipocorístico, Lola). Por ahí andan los nombres de otros episodios de la vida de la Virgen y de sus atributos más preciados: Inmaculada, Concepción, Asunción, Visitación, Natividad, Encarnación, Esperanza, Piedad, Socorro (Virgen del Perpetuo Socorro) y muchas más. A éstos hay que añadir la infinidad de advocaciones  locales de la Virgen (Fátima, Nieves, Loreto, Montserrat, Nuria, Guadalupe, Mercedes, Macarena, Almudena, y un larguísimo etcétera). 

        Pero es sin duda el de Dolores el nombre que más se ha expandido. Es que el impacto del dolor de la Madre asistiendo a la tortura extrema de su Hijo ha calado muy hondo en el alma hispana (no es lo mismo en otras culturas). Porque lo singular del fenómeno, es que hacemos abstracción del significado puramente léxico del nombre, para dedicarlo y referirlo a los dolores de la Virgen.  Y la imaginación vuela hacia cualquiera de las muchas imágenes de la Dolorosa. Quis est homo qui non fleret matrem Christi si videret in tanto supplicio? ¿Quién es el hombre que no lloraría si viese a la Madre de Cristo en tan gran suplicio?
        Es digno de estudiarse el fenómeno tan singular de que en medio del infinito dolor del Redentor, atraiga tanto nuestra atención el desgarramiento de las entrañas de su santa Madre. Esto es especialmente llamativo en España, donde además se hace memoria de este misterio en el nombre de muchísimas mujeres.
        Es que sí, evidentemente se ve a la Madre en la Natividad y en los demás episodios de la vida compartida de Jesús y María. Pero en la Pasión sigue siendo la Madre. Y es la hondura insondable de esa dimensión de Madre en el no va más del dolor, lo que quizás atrae con esa fuerza irresistible nuestra mirada compasiva hacia la Madre, aunque el foco sea obviamente el Hijo.
        Es aquí donde resplandece en toda su grandeza la corredención de María. Es ahí donde realmente da a luz a nuestro Redentor. Es ahí donde quedan desgarradas sus santas entrañas de Madre para pagar también ella el precio de la redención de la humanidad.     Stabat mater dolorosa, juxta crucem lacrimosa, dum pendebat filius. Cuius animam gementem contristantam et dolentem pertransivit gladius. Estaba la Madre dolorosa, llorosa junto a la cruz en que pendía su Hijo. Su alma gimiente, triste y doliente fue traspasada por la espada.
        Curiosamente, aunque la devoción a la Virgen de los Dolores ha arraigado con especial fuerza en el mundo hispano, la liturgia de la celebración de los Dolores de la Virgen es de origen alemán. La instituyó en Colonia el arzobispo Teodorico de Meurs, en 1423, para reparar las burlas que los herejes husitas hacían a las imágenes de la Virgen Dolorosa. De Colonia se propagó esta conmemoración de los Dolores de María a otras iglesias, y en 1727, el papa Benedicto XIII la extendió a toda la Iglesia. El hecho de que se celebre también Nuestra Señora de los Dolores el 15 de septiembre, se debe a que desde 1688 los religiosos Servitas celebraban en esa fecha, por concesión de Inocencio XI, la fiesta de los Dolores de la Virgen, fiesta que Pio VII extendió a toda la cristiandad en 1814. Paralelamente a estas celebraciones "canónicas" se desarrollaba en España un culto especial a "la Dolorosa", en torno a los "pasos de Semana Santa" que tienen este motivo, servidos por hermandades y cofradías.
        Este nombre de Dolores se asignó a varias poblaciones hispanas, sobre todo en Cuba, Colombia, Argentina, Filipinas y en la parte mexicana de Estados Unidos. En México hace honor a este nombre la bella ciudad de Dolores Hidalgo. Y queda en la memoria de la historia que el grito de independencia de México fue justamente el ‘grito de Dolores’. En fin, que estamos ante un nombre cargado de misterio, de valor y de historia. Ya no se pone hoy más que en familias de honda tradición. Pero resulta que si se le conoce, es un nombre de muy buen llevar.
        Felicidades a las Dolores y Lolas, que además del Viernes de Pasión o de los Dolores, tienen una segunda fiesta para celebrar su santo: el 15 de septiembre.
        Cesáreo Marítimo
        Categorías: Iglesia

        Suprimir Misas... Cerrar la parroquia

        Germinans Germinabit - Mié, 2018/03/21 - 22:00

        Mn. Joan Miranda ha sido desde siempre una vaca sagrada, la niñita de los ojos del Arzobispado de Barcelona. Ahora es párroco de San Pio X, en el barrio que se construyó como obra social del Congreso Eucarístico Internacional de 1952, obra del extraordinario Arzobispo Dr. Modrego. 

        Progre hasta la médula, pero de carácter estricto y petulante, mosén Miranda es un sacerdote que ha ido de fracaso en fracaso en la pastoral, y de triunfo en triunfo en los nombramientos parroquiales. Desde aquellos lejanos años en que fue coadjutor en la misma parroquia que ahora dirige, pasando luego por los sonados fiascos en las parroquias de Mollet, Caldas de Montbui y Premiá de Mar, el padre Juan, desde cada parroquia de la que ha salido, ha ido siempre a recalar a otra mejor, tanto mejor como han podido: una comunidad numerosa, asentada y fija y también, cómo no, con una apreciable holgura económica en las cuentas parroquiales. Una parroquia en la que hubiese mucho por arruinar. 

        Y así, nuestro mosén Miranda ha ido de fracaso en fracaso pastoral y de triunfo en triunfo personal gracias a la política de un obispado dedicado desde tiempos inmemoriales a premiar a los amiguetes torpes. El staff eclesiástico siempre les ha procurado a estos singulares personajes parroquias prósperas que devastar. Es la política clerical del postconcilio. 

        Mn. Joan Miranda Pérez
        Pero que nadie caiga en la ingenuidad de pensar que el responsable último y absoluto de sus desaguisados es Miranda. No por favor. Existe en la Archidiócesis de Barcelona un lobby de gobierno eclesial atávico y antediluviano, que se ha ido reproduciendo de generación en generación y que coloca a sus seleccionados peones en determinadas parroquias de línea netamente católica, con el objetivo de desactivar con su presencia lo poco o lo mucho de recta doctrina y de praxis evangelizadora que pueda quedar. Así la ONG estará servida, con sus sobadas matracas aparentemente evangélicas de acción social y servicio caritativo a los pobres, pero sin adoctrinamientos avasalladores, ¡comme il faut!  El pobre Miranda es uno de esos curas destinados a ser meras correas de trasmisión de un objetivo más profundo: Reducir la Iglesia Católica a la irrelevancia.

        Con un carisma del todo singular, este sacerdote se ha distinguido por su capacidad de establecer su propia e inapelable normativa por encima de cualquier otra. Por muy eclesiástica y ortodoxa que sea, la que elimina; y una vez tomada esa personalísima decisión, exige a los fieles su más riguroso cumplimiento. Las comunidades por las que ha pasado, todavía recuerdan su indisimulada irritación cuando alguien le llevaba la contraria. Hiciese lo que hiciese, tenía toda la razón. En fin, que cuando era premiado por el obispado con un traslado casi todos los fieles respiraban aliviados…

        Con estos mimbres pues se le ha ido tejiendo su carrera parroquial. Y para salvarle la cara, el Arzobispado le ha ido deshaciendo discretamente todos los entuertos que fue dejando en las parroquias por donde pasó. Es que nació como estrella rutilante con un brillo inmejorable. Sin embargo, parece que Miranda, de nuevo, ha empezado a pinchar… una parroquia más desmantelada. ¡Y de qué manera!

        En la hoja informativa del 11 de marzo se despacha de esta guisa: "Es una pregunta que a menudo me hago" (respecto a la eliminación de una misa) "El motivo es la poca asistencia de personas. En el momento de empezar la misa no se llega al 50% de las personas que hay en el momento de acabar." Sobre todo, se lamenta el pobre de la misa vespertina del domingo. Tras una breve estadística comparte la crisis de ansiedad que sufrió cuando "al comenzar la misa éramos 11 personas y al acabar 20; tuve que leer las tres lecturas y el salmo porque nadie se levantó; no prediqué de nervioso que estaba…".  El colapso psíquico fue considerable. Por la tremenda acumulación de trabajo, habrá que suponer.

        Y sigue con el dato más desgarrador: "En la capilla del Santísimo caben 70 personas. En el templo 900; calculo que habitualmente, sumando todas las misas de fin de semana, vienen de 500 a 600 personas (depende de los días); es decir, que en una sola misa cabrían todos. Comprendo que para facilitar la asistencia se celebren más. ¿Pero hacen falta tantas?" ¡Caramba! Ha llegado al núcleo de la cuestión: no es que le falten fieles… ¡Le sobran misas! 

        Interior de la parroquia de San Pío X
        Y eso le ocurre en un barrio con más de 15.000 habitantes que responden a una singular estructura social, totalmente favorable a la Iglesia, puesto que siendo el barrio una obra social de la Iglesia, acabaron concediendo las viviendas del Congreso a aquellos que tenían algún enchufe en el obispado de aquel entonces: cargos y carguitos de Acción Católica, de la Obra de Ejercicios, hermanos y sobrinos de curas y frailes. Por eso se juntaron en el Congreso una legión de benditos y santurrones, pero también de devotamente religiosos que se hicieron con uno de esos pisitos molones que acabaron siendo de propiedad tras 15 años pagando ¡200 pesetas al mes! Ese es pues, en origen, el tejido social de la parroquia de San Pío X del barrio del Congreso Eucarístico. 

        Hasta hace bien poco, todavía con mosén Francesc Lladós al frente de la parroquia, se vivía de aquellas rentas: cinco misas los domingos y las de 11.30 y 13 horas con una asistencia más que aceptable. La economía boyante, no por la generosidad de los fieles, sino por el segundo premio de la lotería de Navidad que tocó al número que venía jugando la parroquia desde hacía casi cuarenta años y que por fin tocó. Más de cien millones de pesetas, con los cuales se constituyó una fundación que enjuga el permanente déficit de las cuentas parroquiales. 

        En descargo de mosén Miranda recordemos que la parroquia de San Pio X tiene una atormentada historia, en la que destacan algunos golpes tremendamente duros. El más nefasto, el protagonizado por el diácono entonces y ahora sacerdote a pesar de los pesares, Albert Salvans. Su ordenación sacerdotal en el extranjero (con el silencio obsequioso del obispado de Barcelona) a pesar de su borrascoso currículum, colmó el vaso de los escándalos. Fue miembro eximio de la Casa de Santiago, Seminario de vocaciones tardías fundado por Alfredo Rubio de Castarlenas, cuya prioridad era mostrar el amor de Dios con el propio cuerpo. Es decir, fornicando indiscriminadamente todos con todos y con todas, sin distinción de sexo, edad o estado civil. Albert Salvans, seminarista de este seminario ultra-progresista que inició su ministerio diaconal en la parroquia de San Pío X del Congreso, se puso morado dándole gusto al cuerpo. 

        Albert Salvans, "exiliado" en Kenia
        El párroco de entonces, Carlos Soler Perdigó, siguiendo los saludables hábitos de la diócesis, fue luego promocionado a la dignidad de obispo auxiliar de Barcelona y titular de Gerona. La explicación de ese fenómeno es bien sencilla: a pesar de que siendo él el párroco era responsable de todo lo que ocurriese en la parroquia (y sobre todo de la conducta del personal eclesiástico que en ella cooperaba bajo su autoridad y responsabilidad in vigilando), declaró a quien quiso escucharle, que él no se enteró de nada, entre otras cosas porque nunca dormía en la rectoría sino en el pisito de sus padres.

        Pero los escándalos de ese tal Salvans no se produjeron todos de noche. La prueba está en que tan descarados fueron, que el obispado tuvo que emplearse a fondo, muy a fondo y con ayuda del poder civil, para que no saltase el escándalo a la opinión pública. Y funcionaron los diques de contención. Por eso pudo volar tranquilamente Salvans y ser ordenado en Inglaterra, y pudo ser nombrado obispo su párroco sin que se produjese el menor escándalo público. Y eso que hasta un suicidio hubo de una joven como consecuencia del destrozo personal que le habían causado la conducta del diácono y la irresponsabilidad del párroco. 

        Aquello fue una bomba de neutrones que arrasó buena parte de un sólido tejido católico, que se recuperó a duras penas con mosén Lladós y que evidentemente ha languidecido durante la genial actividad pastoral de mosén Miranda.

        Y es que el carácter borrascoso de Joan Miranda no da para afrontar frustraciones, a tenor de lo que afirma al final de su carta pastoral: "He tomado dos decisiones: Consultarlo con el Consejo Parroquial y, si suprimimos la misa vespertina, avisarlo con un par de semanas de antelación". Más no puede hacer el pobre. Lo que necesita nuestro personaje es otra parroquia. Pero no en decadencia como la que abandonaría con la venia del obispado, porque eso le deprimiría… Lo que necesita para subirle el ánimo es una parroquia boyante en la que pueda sentirse a gusto. El Sr. Arzobispo no le negará esta gracia: él es tan comprensivo con estas vacas sagradas como lo fueron sus antecesores. No sufra mosén, que ya le buscarán una parroquia con la que pueda curar su depresión.

        Arreglado pues. Otra parroquia en vías de extinción y su afamado párroco enterrándola. ¿No viene gente? Misa suprimida. Es un baño de realidad. Pero resulta que cuantas menos misas se dicen… menos gente viene. ¡Y él lo sabe! Pero en el universo de mosén Miranda no cabe ningún examen de conciencia ni remordimiento alguno. Las cosas son así y punto. Sus amigos del arzobispado, inundados de realidad, acabarán dándole otra parroquia para que el chasco no se haga insostenible y para poner remedio a su galopante depresión. Es un sagrado deber que tienen con una de sus vacas sagradas. La dificultad reside en que ya casi no quedan parroquias guays al gusto de esos viejos roqueros, que ahora se han convertido en lastimeros cantantes de country que esperan que algún vaquero venga en el último momento a salvarles.

        El Cojo de Calanda
        Categorías: Iglesia
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