Iglesia

La Glosa Dominical de Gérminans

Germinans Germinabit - Vie, 2018/03/23 - 23:00
ACLARAR LA ACTITUD DE LOS CORAZONES
El domingo de Ramos en la historia de la salvación señala el inicio oficial de la profecía del santo Simeón, en torno al lugar apologético que ocupa la persona de Jesús a los ojos del mundo.
Esta posición viene enmarcada con dos símbolos bien conocidos: el olivo y las palmas. Profetizó Simeón: “Él está aquí para ruina y resurrección de muchos en Israel: será bandera discutida (signo de contradicción) para que queden claros los pensamientos (la actitud) de muchos corazones” Lc. 2,34
Jesús, signo de contradicción: este término indica esencialmente el posicionamiento histórico de dos bandos opuestos respecto al personaje de Cristo. Comenzó hace 2000 años con la entrada triunfal de Jesús en la Ciudad Santa donde emergen dos posiciones contrapuestas. Por una parte un pueblo que lo reconoce y aclama como el Cristo, Hijo de David; y por otra, el grupo de los notables del poder religioso y político hostil, indiferente o crítico hacia el Mesías aclamado. Acontenció hace veinte siglos pero también en nuestros días y continuará hasta el fin de los tiempos cuando los hombres se dividirán siempre en partidarios y detractores, en pro y contra Cristo, pasando facilmente del Hosanna del domingo al Crucifige del Viernes Santo.
\Users\FRANSESC\Desktop\oluvera.jpg¿Qué decir de todo ello? Pues que ante Cristo no se puede permanecer neutral. Él mismo lo afirmó categoricamente. “O conmigo o contra mí” Mt.12,30. Por eso también nosotros estamos llamados a una toma de posición. 

O con Él: el filósofo Ernest Bloch (nacido en 1886) aún siendo marxista reconoce que “Jesús está unido como ningún otro a los hombres y permanece junto a ellos, a su lado, como el signo más dulce y ardiente de su dulzura, el signo que más nos quiebra y nos ama”. O contra Él: nos lo demuestra esta página de furiosa hostilidad  hacia Cristo del dramaturgo sueco Johan August Strindberg que en 1849 entre otras cosas escribe:  “¿Cómo podéis pretender que podamos tomar en serio aquello que se nos revela como una gran patraña? ¿A quién ha redimido Jesucristo, el Redentor? En verdad él atenta contra la inteligencia, la carne, la belleza, la alegría, los afectos más puros. Es un asesino de la virtud, de la lealtad, del valor, de la gloria, el amor y la piedad”.
Haciendo honor a la verdad hay que reconocer que a menudo hasta los más feroces se rinden ante la fascinación de Cristo, porque antes de morir en 1912 Strindberg se convirtió en cristiano e incluso llegó a ser un místico.
\Users\FRANSESC\Desktop\palmes.pngDos conocidos símbolos muy significativos: el olivo y las palmas: “La multitud numerosísima extendió sus mantos por el camino, mientras otros cortaban ramos de los árboles (olivos y palmas) y los extendían a su paso”.
El olivo es símbolo de fortaleza y de la consistencia aún a merced de la intemperie. El olivo pues, nos recuerda la fortaleza y la perseverancia en el seguimiento de Cristo, especialmente en un clima de paz, de concordia y gozo con todos, especialmente hoy en día donde reina el virus de la contraposición, la discordia y la agresividad.
En cambio las palmas son símbolo de la victoria, reservada a los valientes testigos y mártires de la fe. Los mártires han existido y existirán siempre porque: “el mundo -decía el beato Pablo VI- tiene más necesidad de testigos que de maestros”.
Ante Jesús no se puede permanecer neutral. He aquí la escala de los estados de ánimo más frecuentes ante Cristo, que se manifiestan en la experiencia cotidiana de cada uno y también como actitud de la opinión pública ante Cristo:
  1. La actitud de Hosanna: signo de adhesión plena y entusiasta a Él. Son los cristianos convencidos.
  2. La actitud del Crucifige: signo de rechazo y de odio hacía El. Se trata de ateos pertenecientes a sectas satánicas y esotéricas varias. Pero respecto a nosotros, valga la aguda observación de la escritora alemana Ricarda Huch (1864-1947) la cual afirma: “No existe una época de Cristo en la historia, porque él es eterno. También los incrédulos de hoy en día y los sin Dios del mañana se nutren de su espíritu. Él es la roca que las olas del tiempo no pueden destruir.”
  3. De la veleta: es el signo de una relación con Cristo alternante entre el Hosanna y el Crucifige. Representa a los cristianos chaqueteros o de corriente alterna (AC/DC) que desdeñan el dejarse totalmente involucrar por Cristo. Guido Piovene en su libro “Le Furie” (1907) nos deja esta chocante reflexión: “El mundo surgido después de Ti, oh Cristo, y donde yo he nacido, es demasiado extenso y demasiado vacío, por tu fuerza. La sombra de la cruz lo cubre únicamente en parte; y la mayor se queda fuera como la proyección de una sombra cada vez más diluida hasta que se desvanece”.
  4. De la indiferencia: es el signo que abrazan los agnósticos y cuantos viven como si Dios no existiese.
  5. Del síndrome de Herodes: es el signo entre los más sutiles, porque se camufla fácilmente con el ropaje de la hipocresía y de una respetabilidad de fachada única. Herodes dijo a los Magos: “Id e informaos cuidadosamente del Niño, y cuando lo encontréis hacédmelo saber para que yo vaya también a adorarlo” Mt.2,8. Este símbolo pudiera representar maravillosamente a humanistas laicos, mafiosos, masones, filantrópicos y a cuantos quisieran desterrar al cristianismo con guante blanco.
Con el domingo de Ramos entramos de lleno en el Misterio Pascual. La euforia de la entrada de Jesús en Jerusalén, pronto desemboca en la sombra del Calvario. Pero sabemos que de esta alternancia de alegría y dolor surgirá para siempre y para toda la humanidad, la inextinguible luz de la Resurrección del Señor. Con esta actitud de espera, vivamos los acontecimientos de la Semana Santa. Iniciemos la Semana Santa con el grito salvífico del Hosanna. Que el paso del tiempo en esta vida sea un Hosanna continuo, preludio de aquel que en la Gloria de Dios no acabará jamás.

Mn. Francesc M. Espinar Comas
Párroco del Fondo de Santa Coloma de Gramenet
Categorías: Iglesia

Stabat Mater Dolorosa

Germinans Germinabit - Jue, 2018/03/22 - 23:00
Siempre que he seguido el Vía Crucis del Papa en torno al Coliseo, me ha conmovido  y me ha movido a reflexión el hecho de que en lugar de nuestro “Por vuestra Pasión sagrada”, se cante allí el “Stabat Mater”, consolidando la idea de la Corredención de María. Este himno a los Dolores de María, hace que vivamos en paralelo el Vía Crucis del Señor con el Vía Crucis de su Santa Madre. Porque si tremendísimos fueron el dolor y el sufrimiento de Cristo en su pasión y muerte, tremendo tuvo que ser también el sufrimiento de su Madre, al contemplar el horrible martirio al que fue sometido su Hijo. O vos omnes qui transitis per viam, atténdite et videte si est dolor sicut dolor meus. Oh vosotros, todos los que pasáis por el camino, atended y ved si hay dolor como mi dolor: es el clamor de Jeremías en sus Lamentaciones.
Y sí, claro que es cierto que los tormentos que sufrió Jesús en su Pasión (“Ecce Homo”) exceden toda medida. Claro que es lo más propio dolerse con el doliente más que con su Madre, por más que la veamos sufriendo y nos duela también su dolor. Pero a poco que analicemos las manifestaciones populares de la Semana Santa, vemos que el lugar que ocupa en ella la Madre Dolorosa es imponente. Ahí está, la Virgen de las Angustias, la Esperanza Macarena, que es otra Virgen Dolorosa, ahí están la infinidad de Dolorosas que son llevadas en procesión por toda España e Hispanoamérica.  
Pero hay más: resulta que entre las advocaciones de la Virgen que han pasado a nuestras onomásticas, la de Dolores tiene una presencia muy destacada. En España son legión las mujeres que llevan con garbo el nombre de Dolores (hipocorístico, Lola). Por ahí andan los nombres de otros episodios de la vida de la Virgen y de sus atributos más preciados: Inmaculada, Concepción, Asunción, Visitación, Natividad, Encarnación, Esperanza, Piedad, Socorro (Virgen del Perpetuo Socorro) y muchas más. A éstos hay que añadir la infinidad de advocaciones  locales de la Virgen (Fátima, Nieves, Loreto, Montserrat, Nuria, Guadalupe, Mercedes, Macarena, Almudena, y un larguísimo etcétera). 

Pero es sin duda el de Dolores el nombre que más se ha expandido. Es que el impacto del dolor de la Madre asistiendo a la tortura extrema de su Hijo ha calado muy hondo en el alma hispana (no es lo mismo en otras culturas). Porque lo singular del fenómeno, es que hacemos abstracción del significado puramente léxico del nombre, para dedicarlo y referirlo a los dolores de la Virgen.  Y la imaginación vuela hacia cualquiera de las muchas imágenes de la Dolorosa. Quis est homo qui non fleret matrem Christi si videret in tanto supplicio? ¿Quién es el hombre que no lloraría si viese a la Madre de Cristo en tan gran suplicio?
Es digno de estudiarse el fenómeno tan singular de que en medio del infinito dolor del Redentor, atraiga tanto nuestra atención el desgarramiento de las entrañas de su santa Madre. Esto es especialmente llamativo en España, donde además se hace memoria de este misterio en el nombre de muchísimas mujeres.
Es que sí, evidentemente se ve a la Madre en la Natividad y en los demás episodios de la vida compartida de Jesús y María. Pero en la Pasión sigue siendo la Madre. Y es la hondura insondable de esa dimensión de Madre en el no va más del dolor, lo que quizás atrae con esa fuerza irresistible nuestra mirada compasiva hacia la Madre, aunque el foco sea obviamente el Hijo.
Es aquí donde resplandece en toda su grandeza la corredención de María. Es ahí donde realmente da a luz a nuestro Redentor. Es ahí donde quedan desgarradas sus santas entrañas de Madre para pagar también ella el precio de la redención de la humanidad.     Stabat mater dolorosa, juxta crucem lacrimosa, dum pendebat filius. Cuius animam gementem contristantam et dolentem pertransivit gladius. Estaba la Madre dolorosa, llorosa junto a la cruz en que pendía su Hijo. Su alma gimiente, triste y doliente fue traspasada por la espada.
Curiosamente, aunque la devoción a la Virgen de los Dolores ha arraigado con especial fuerza en el mundo hispano, la liturgia de la celebración de los Dolores de la Virgen es de origen alemán. La instituyó en Colonia el arzobispo Teodorico de Meurs, en 1423, para reparar las burlas que los herejes husitas hacían a las imágenes de la Virgen Dolorosa. De Colonia se propagó esta conmemoración de los Dolores de María a otras iglesias, y en 1727, el papa Benedicto XIII la extendió a toda la Iglesia. El hecho de que se celebre también Nuestra Señora de los Dolores el 15 de septiembre, se debe a que desde 1688 los religiosos Servitas celebraban en esa fecha, por concesión de Inocencio XI, la fiesta de los Dolores de la Virgen, fiesta que Pio VII extendió a toda la cristiandad en 1814. Paralelamente a estas celebraciones "canónicas" se desarrollaba en España un culto especial a "la Dolorosa", en torno a los "pasos de Semana Santa" que tienen este motivo, servidos por hermandades y cofradías.
Este nombre de Dolores se asignó a varias poblaciones hispanas, sobre todo en Cuba, Colombia, Argentina, Filipinas y en la parte mexicana de Estados Unidos. En México hace honor a este nombre la bella ciudad de Dolores Hidalgo. Y queda en la memoria de la historia que el grito de independencia de México fue justamente el ‘grito de Dolores’. En fin, que estamos ante un nombre cargado de misterio, de valor y de historia. Ya no se pone hoy más que en familias de honda tradición. Pero resulta que si se le conoce, es un nombre de muy buen llevar.
Felicidades a las Dolores y Lolas, que además del Viernes de Pasión o de los Dolores, tienen una segunda fiesta para celebrar su santo: el 15 de septiembre.
Cesáreo Marítimo
Categorías: Iglesia

Suprimir Misas... Cerrar la parroquia

Germinans Germinabit - Mié, 2018/03/21 - 23:00

Mn. Joan Miranda ha sido desde siempre una vaca sagrada, la niñita de los ojos del Arzobispado de Barcelona. Ahora es párroco de San Pio X, en el barrio que se construyó como obra social del Congreso Eucarístico Internacional de 1952, obra del extraordinario Arzobispo Dr. Modrego. 

Progre hasta la médula, pero de carácter estricto y petulante, mosén Miranda es un sacerdote que ha ido de fracaso en fracaso en la pastoral, y de triunfo en triunfo en los nombramientos parroquiales. Desde aquellos lejanos años en que fue coadjutor en la misma parroquia que ahora dirige, pasando luego por los sonados fiascos en las parroquias de Mollet, Caldas de Montbui y Premiá de Mar, el padre Juan, desde cada parroquia de la que ha salido, ha ido siempre a recalar a otra mejor, tanto mejor como han podido: una comunidad numerosa, asentada y fija y también, cómo no, con una apreciable holgura económica en las cuentas parroquiales. Una parroquia en la que hubiese mucho por arruinar. 

Y así, nuestro mosén Miranda ha ido de fracaso en fracaso pastoral y de triunfo en triunfo personal gracias a la política de un obispado dedicado desde tiempos inmemoriales a premiar a los amiguetes torpes. El staff eclesiástico siempre les ha procurado a estos singulares personajes parroquias prósperas que devastar. Es la política clerical del postconcilio. 

Mn. Joan Miranda Pérez
Pero que nadie caiga en la ingenuidad de pensar que el responsable último y absoluto de sus desaguisados es Miranda. No por favor. Existe en la Archidiócesis de Barcelona un lobby de gobierno eclesial atávico y antediluviano, que se ha ido reproduciendo de generación en generación y que coloca a sus seleccionados peones en determinadas parroquias de línea netamente católica, con el objetivo de desactivar con su presencia lo poco o lo mucho de recta doctrina y de praxis evangelizadora que pueda quedar. Así la ONG estará servida, con sus sobadas matracas aparentemente evangélicas de acción social y servicio caritativo a los pobres, pero sin adoctrinamientos avasalladores, ¡comme il faut!  El pobre Miranda es uno de esos curas destinados a ser meras correas de trasmisión de un objetivo más profundo: Reducir la Iglesia Católica a la irrelevancia.

Con un carisma del todo singular, este sacerdote se ha distinguido por su capacidad de establecer su propia e inapelable normativa por encima de cualquier otra. Por muy eclesiástica y ortodoxa que sea, la que elimina; y una vez tomada esa personalísima decisión, exige a los fieles su más riguroso cumplimiento. Las comunidades por las que ha pasado, todavía recuerdan su indisimulada irritación cuando alguien le llevaba la contraria. Hiciese lo que hiciese, tenía toda la razón. En fin, que cuando era premiado por el obispado con un traslado casi todos los fieles respiraban aliviados…

Con estos mimbres pues se le ha ido tejiendo su carrera parroquial. Y para salvarle la cara, el Arzobispado le ha ido deshaciendo discretamente todos los entuertos que fue dejando en las parroquias por donde pasó. Es que nació como estrella rutilante con un brillo inmejorable. Sin embargo, parece que Miranda, de nuevo, ha empezado a pinchar… una parroquia más desmantelada. ¡Y de qué manera!

En la hoja informativa del 11 de marzo se despacha de esta guisa: "Es una pregunta que a menudo me hago" (respecto a la eliminación de una misa) "El motivo es la poca asistencia de personas. En el momento de empezar la misa no se llega al 50% de las personas que hay en el momento de acabar." Sobre todo, se lamenta el pobre de la misa vespertina del domingo. Tras una breve estadística comparte la crisis de ansiedad que sufrió cuando "al comenzar la misa éramos 11 personas y al acabar 20; tuve que leer las tres lecturas y el salmo porque nadie se levantó; no prediqué de nervioso que estaba…".  El colapso psíquico fue considerable. Por la tremenda acumulación de trabajo, habrá que suponer.

Y sigue con el dato más desgarrador: "En la capilla del Santísimo caben 70 personas. En el templo 900; calculo que habitualmente, sumando todas las misas de fin de semana, vienen de 500 a 600 personas (depende de los días); es decir, que en una sola misa cabrían todos. Comprendo que para facilitar la asistencia se celebren más. ¿Pero hacen falta tantas?" ¡Caramba! Ha llegado al núcleo de la cuestión: no es que le falten fieles… ¡Le sobran misas! 

Interior de la parroquia de San Pío X
Y eso le ocurre en un barrio con más de 15.000 habitantes que responden a una singular estructura social, totalmente favorable a la Iglesia, puesto que siendo el barrio una obra social de la Iglesia, acabaron concediendo las viviendas del Congreso a aquellos que tenían algún enchufe en el obispado de aquel entonces: cargos y carguitos de Acción Católica, de la Obra de Ejercicios, hermanos y sobrinos de curas y frailes. Por eso se juntaron en el Congreso una legión de benditos y santurrones, pero también de devotamente religiosos que se hicieron con uno de esos pisitos molones que acabaron siendo de propiedad tras 15 años pagando ¡200 pesetas al mes! Ese es pues, en origen, el tejido social de la parroquia de San Pío X del barrio del Congreso Eucarístico. 

Hasta hace bien poco, todavía con mosén Francesc Lladós al frente de la parroquia, se vivía de aquellas rentas: cinco misas los domingos y las de 11.30 y 13 horas con una asistencia más que aceptable. La economía boyante, no por la generosidad de los fieles, sino por el segundo premio de la lotería de Navidad que tocó al número que venía jugando la parroquia desde hacía casi cuarenta años y que por fin tocó. Más de cien millones de pesetas, con los cuales se constituyó una fundación que enjuga el permanente déficit de las cuentas parroquiales. 

En descargo de mosén Miranda recordemos que la parroquia de San Pio X tiene una atormentada historia, en la que destacan algunos golpes tremendamente duros. El más nefasto, el protagonizado por el diácono entonces y ahora sacerdote a pesar de los pesares, Albert Salvans. Su ordenación sacerdotal en el extranjero (con el silencio obsequioso del obispado de Barcelona) a pesar de su borrascoso currículum, colmó el vaso de los escándalos. Fue miembro eximio de la Casa de Santiago, Seminario de vocaciones tardías fundado por Alfredo Rubio de Castarlenas, cuya prioridad era mostrar el amor de Dios con el propio cuerpo. Es decir, fornicando indiscriminadamente todos con todos y con todas, sin distinción de sexo, edad o estado civil. Albert Salvans, seminarista de este seminario ultra-progresista que inició su ministerio diaconal en la parroquia de San Pío X del Congreso, se puso morado dándole gusto al cuerpo. 

Albert Salvans, "exiliado" en Kenia
El párroco de entonces, Carlos Soler Perdigó, siguiendo los saludables hábitos de la diócesis, fue luego promocionado a la dignidad de obispo auxiliar de Barcelona y titular de Gerona. La explicación de ese fenómeno es bien sencilla: a pesar de que siendo él el párroco era responsable de todo lo que ocurriese en la parroquia (y sobre todo de la conducta del personal eclesiástico que en ella cooperaba bajo su autoridad y responsabilidad in vigilando), declaró a quien quiso escucharle, que él no se enteró de nada, entre otras cosas porque nunca dormía en la rectoría sino en el pisito de sus padres.

Pero los escándalos de ese tal Salvans no se produjeron todos de noche. La prueba está en que tan descarados fueron, que el obispado tuvo que emplearse a fondo, muy a fondo y con ayuda del poder civil, para que no saltase el escándalo a la opinión pública. Y funcionaron los diques de contención. Por eso pudo volar tranquilamente Salvans y ser ordenado en Inglaterra, y pudo ser nombrado obispo su párroco sin que se produjese el menor escándalo público. Y eso que hasta un suicidio hubo de una joven como consecuencia del destrozo personal que le habían causado la conducta del diácono y la irresponsabilidad del párroco. 

Aquello fue una bomba de neutrones que arrasó buena parte de un sólido tejido católico, que se recuperó a duras penas con mosén Lladós y que evidentemente ha languidecido durante la genial actividad pastoral de mosén Miranda.

Y es que el carácter borrascoso de Joan Miranda no da para afrontar frustraciones, a tenor de lo que afirma al final de su carta pastoral: "He tomado dos decisiones: Consultarlo con el Consejo Parroquial y, si suprimimos la misa vespertina, avisarlo con un par de semanas de antelación". Más no puede hacer el pobre. Lo que necesita nuestro personaje es otra parroquia. Pero no en decadencia como la que abandonaría con la venia del obispado, porque eso le deprimiría… Lo que necesita para subirle el ánimo es una parroquia boyante en la que pueda sentirse a gusto. El Sr. Arzobispo no le negará esta gracia: él es tan comprensivo con estas vacas sagradas como lo fueron sus antecesores. No sufra mosén, que ya le buscarán una parroquia con la que pueda curar su depresión.

Arreglado pues. Otra parroquia en vías de extinción y su afamado párroco enterrándola. ¿No viene gente? Misa suprimida. Es un baño de realidad. Pero resulta que cuantas menos misas se dicen… menos gente viene. ¡Y él lo sabe! Pero en el universo de mosén Miranda no cabe ningún examen de conciencia ni remordimiento alguno. Las cosas son así y punto. Sus amigos del arzobispado, inundados de realidad, acabarán dándole otra parroquia para que el chasco no se haga insostenible y para poner remedio a su galopante depresión. Es un sagrado deber que tienen con una de sus vacas sagradas. La dificultad reside en que ya casi no quedan parroquias guays al gusto de esos viejos roqueros, que ahora se han convertido en lastimeros cantantes de country que esperan que algún vaquero venga en el último momento a salvarles.

El Cojo de Calanda
Categorías: Iglesia

La web del arzobispado asciende a cardenal post-mortem a Don Elías Yanes

Germinans Germinabit - Mar, 2018/03/20 - 23:00
La web del Arzobispado de Barcelona, se hizo eco la semana pasada del fallecimiento de Don Elías Yanes, lo hacía lógicamente en clave barcelonesa, es decir destacando la presencia de nuestro arzobispo en la ceremonia, y la relación personal entre ambos en el pasado, como arzobispo y obispo auxiliar de Zaragoza.

Hasta aquí todo normal, pero al leer la noticia hubo un detalle que me hizo daño a los ojos, y es que califican a Don Elías como cardenal, y no sólo una vez, sino varias, lo que indica que no fue un "lapsus" sino que el autor del escrito estaba convencido de que el arzobispado fallecido había sido realmente cardenal. Lo cual es altamente preocupante, porque cualquier persona con un mínimo conocimiento eclesial, sabe que Yanes nunca llegó al cardenalato. Ha pasado una semana desde entonces y  hasta el momento de escribir este artículo, aún no se había corregido semejantes error. ¿Nadie se ha dado cuenta? ¿Nadie lee esta web? ¿Ni siquiera nuestro cardenal?

La semana pasada dediqué un exhaustivo escrito a la vida de Don Elías, como miembro de aquella generación de obispos post-franquistas, que apostaron por un "episcopado democrático", pero que eclesialmente colaboraron en el hundimiento de la Iglesia en España. San Juan Pablo II les tenía tomada la matrícula, por eso dos presidentes de la Conferencia Epìscopal del momento, Don Gabino y Don Elías no llegaron nunca a ser cardenales, como sí lo han sido todos los demás (Suquía, Rouco, Blázquez).

El Delegado diocesano de MCS, Ramon Ollé
Este desconocimiento de la historia de la Iglesia más reciente por parte de la web del arzobispado de Barcelona, demuestra una vez más, lo mal que andan los medios de comunicación de nuestra diócesis, un tema preocupante, que dejó patas arriba n.s.b.a... y jubilado cardenal Martínez Sistach y que como tantos otros aún no ha resuelto Don Juan José.

No voy a entrar en la delirante situación de Catalunya Cristiana o Ràdio Estel, ambos medios en manos del Rvdo. Jaume Aymar, que cuando no hacen apología independentista, se muestran como medios más propios de una ONG que de la Iglesia católica (Sólo hace falta mirar las últimas portadas de Catalunya Cristiana, en las que no se aprecia ni un sólo tema eclesial). Hoy quiero referirme a la Delegación Diocesana de Medios de Comunicación, en cuyas manos está entre otras cosas la Hoja Dominical y la web de la Archidiócesis, la que hizo cardenal post-mortem a Don Elías.

Los primeros años del pontificado de Sistach, la Delegación estuvo en manos de una persona de máxima confianza del arzobispo, el Rvdo. Jordi Piquer Quintana, compañero de curso y amigo personal de Don Lluís. Piquer, sabía bien lo que quería el cardenal, así que todo estaba controlado, pero al acercarse a los ochenta años, el veterano periodista y sacerdote necesitaba un relevo, Sistach buscó a alguien con un perfil muy claro: un delegado que le hiciera mucho la pelota y que ensalzara su figura y su obra, y lo encontró en el Sr. Ramón Ollé.

Ollé no era sacerdote, tampoco periodista, no tenía ninguna experiencia en los Medios de Comunicación, era un hombre de empresa, que ya jubilado no iba a costar un duro como delegado, además había manifestado su voluntad de aspirar al diaconado permanente. Pero lo que realmenté hizo decidirse a Sistach es que Ollé le propuso una reforma de la Hoja Dominical, dejando en la estacada a las otras diócesis catalanas hermanas que hasta ese momento compartían  el mismo proyecto, para hacer una nueva Hoja sólo para Barcelona, a todo color y con papel de calidad, con grandes fotografías del arzobispo a mayor gloria de Sistach. Claro que ese proyecto valía mucho dinero, y el entonces tacaño arzobispo no estaba dispuesto a gastarlo, así que llamaron a la puerta del amigo Arturito Mas y  lógicamente les concedió la subvención que necesitaban. Ya se sabe: Yo te apoyo y después tu me apoyas a mi.
Sistach, Ollé y Omella en la Sagrada Familia
Durante este tiempo se ha demostrado la poca capacidad de Ollé para llevar la Delegación, tanto en el ámbito periodístico como eclesial. Abundan los errores, como el antes explicitado, pero lo peor de todo es su contenido. Como ya se comentó hace un tiempo en Germinans Germinabit, se ha llegado a tener entre las cuatro noticias principales de la web, dos dedicadas al comentario de películas de cartelera (sin ningún contenido religioso) por parte del protegido Rvdo. Peio Sánchez.

Hay que reconocer que nuestro actual arzobispo, a diferencia de su antecesor, no quiere ser idolatrado por sus medios, ni aprueba el culto a su persona. Pero como en tantos otros ámbitos de la diócesis, tiene que ponerse manos a la obra para imponer orden en la lamentable herencia que recibió y buscar personas que no sólo sean eficientes en sus responsabilidades sino que tengan sentido de Iglesia, que estén preparados eclesialmente y que sepan para que y para quien trabajan.

Antoninus Pius
Categorías: Iglesia

Guest Op-Ed: Remaining faithful to Christ

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Rorate Cæli - Jue, 2018/03/01 - 16:48
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Vatican II, "electric saw"

Rorate Cæli - Vie, 2018/02/23 - 22:46
Categorías: Iglesia
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